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APDHA tacha de “intolerable” la criminalización de la capitana Carola Rackete

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía tacha de “intolerable” la criminalización a la que están sometiendo a numerosas organizaciones y activistas, entre ellos a Carola Rackete, capitana del barco Sea Watch 3, que desde el sábado 29 de junio se encuentra arrestada en Italia bajo acusación de tráfico de personas y  resistencia o violencia contra nave de guerra.

La asociación, que rechaza estas acusaciones, considera que “este plan, urdido por determinados Gobiernos, que cuentan con la connivencia de la Unión Europea, es una estrategia intimidatoria y ejemplarizante para todas aquellas personas y entidades que exigen el cumplimiento de los derechos humanos”.

Por ello, hace un llamamiento a la comunidad internacional para que se posicione del lado de la defensa de los derechos humanos y no de la barbarie y  advierten, que “los instrumentos que tienen los Estados, no deben ser utilizados para legitimar prácticas racistas y xenófobas en vez de cumplir con la legislación internacional”, al tiempo que recuerda que “Carola, al igual que su compañera Pia Kempt, estaba cumpliendo la legislación internacional”.

Por otro lado, desde la organización aseguran que “si se estableciesen vías legales y seguras y los requisitos para migrar fuesen verdaderamente asumibles, muchas personas no se verían avocadas a jugarse la vidani seríamos testigos de numerosas tragedias que, gracias al esfuerzo y compromiso de personas como Carola Rackete y entidades de las que forman parte, se evitan a diario”.

Desde APDHA, insisten en la necesidad de posicionarse del lado de la defensa de los derechos humanos desde una postura proactiva ya que “la solidaridad se manifiesta en el día a día de personas como Carola y otras tantas que, convencidas de la universalidad de los derechos, no cejan en el empeño de denunciar las constantes vulneraciones, las prácticas y discursos de quienes se llaman representantes de la ciudadanía y han elegido la barbarie”.

El testimonio de una periodista-activista

Anna Polo | Mientras les escribo, los dramáticos acontecimientos relacionados con los migrantes que fueron rescatados por Sea Watch y que han estado atrapados en el mar abierto durante casi dos semanas no han llegado aún a un final. Acompañando esta historia con pasión, quiero destacar una serie de elementos que van más allá de las noticias en continua evolución.

La criminalización de la solidaridad frente a los migrantes lleva más de dos años,  y no solo en Italia. Después de cada nuevo suceso uno tiene la impresión de haber tocado fondo – y sin embargo, algo más sigue sucediendo que es aún más impensable y espeluznante. No son solo los hechos: miles de personas torturadas, violadas y vendidas en Libia, y las que consiguen escapar de ese infierno se ahogan en el Mediterráneo, otros miles más son amontonados en campos de refugiados a lo largo de la ruta de los Balcanes, por no hablar de los que perecen al intentar cruzar la frontera, que está fuertemente militarizada, entre México y los Estados Unidos. Son también las palabras que se utilizan, los discursos cada vez más delirantes, sexistas, vulgares y violentos junto a unas mentiras descaradas e interminables.

La político de extrema derecha italiana Giorgia Meloni propone «hundir» al Sea Watch, Salvini lo llama «barco pirata» y despide a su capitana, Carola Rackete , como una «fanfarrona que juega a la política con la vida de los inmigrantes». El invoca la «sagrada defensa de las fronteras de la patria», como si estuviéramos en guerra, declara que la situación «está estallando» y repite obsesivamente sus absurdos sobre la complicidad de las ONG con los traficantes de personas. Su proclamación belicosa de que «nunca desembarcarán» suena más como el alarde de un comandante dirigiéndose a sus tropas más que  una declaración realista (al final los migrantes siempre desembarcan, pero después de una espera cruel e inútil).

El contraste no podría ser mayor entre el lenguaje indigno de un ministro (por suerte, Meloni no lo es) y las tranquilas y valientes declaraciones de la capitana del Sea Watch: donde Salvini actúa con dureza contra los más débiles, diciendo que está dispuesto a «movilizar a la policía» contra las personas vulnerables y agotadas, por el otro lado, Carola Rackete simplemente afirma: «Sé lo que estoy arriesgando, pero los 42 sobrevivientes están en las últimas. Los voy a acoger». El riesgo es grande. Tras el «decreto de seguridad» recientemente aprobado por el gobierno italiano el Sea Watch está amenazado con una multa de hasta 50.000 euros, junto con la confiscación del barco, y aún más con los cargos por apoyar la inmigración ilegal. Y, sin embargo, como todos los justos  partiendo de Antígona que, a lo largo de la historia, han optado por desobedecer las leyes injustas, en sus palabras se oye la coherencia de los que ponen la seguridad de otros seres humanos por encima de todo, incluso si esta representa un gran riesgo para ellos mismos.

Traducido del inglés por Nicolás Soto

¡Ningún muro por encima del ser humano!

Convergencia de las Culturas | El pasado 21 de marzo se celebró el Día Internacional contra el Racismo y la Xenofobia. Quisiéramos invitar a tomar contacto con lo más esencial de uno mismo, tomar contacto con aquello que es capaz de barrer cualquier forma de discriminación.

Comencemos por reconocer que, por más obstáculos que se le haya puesto al ser humano, no ha habido muro, ni valla, ni cerco que le haya impedido poblar hasta el último rincón de los cinco continentes; que no ha habido límite que le haya impedido surcar los siete mares; que no ha habido freno que le impidiera saltar al espacio y alcanzar otros planetas; que no ha habido barrera que le impidiera llegar a las regiones más íntimas y microscópicas de la vida.

¿Qué fronteras podrían detener al ser humano cuando lo característico en él es la apertura al mundo? Sin embargo, hoy se siguen poniendo límites a muchos seres humanos por razones de raza o de procedencia. Se les impide acceder a la sanidad pública; se les empuja violentamente al mar; se les aísla en centros de internamiento de extranjeros; se les deporta a terceros países… se les niega sin pudor su apertura al mundo, su humanidad.

Pero no nos engañemos, cuando se levantaron los muros ilusorios de las fronteras no se hicieron solo para que no entraran aquellos a los que ahora se discrimina, sino para que no saliéramos los que estábamos dentro del cerco: para que no saliéramos del temor a lo diferente, para que no saliéramos de la ignorancia, para que no saliéramos de la estupidez chovinista… en definitiva, para asfixiar el espíritu humano y su apertura social.

Los de “adentro” y los de “afuera” compartimos el mismo muro que nos impide estar abiertos a la sociedad, al mundo, a la historia, a la vida… va siendo hora de ir derribando esos muros, que en ocasiones son físicos, otras legales, otras ideológicos y también sicológicos, pero sobre todo son ilusorios porque no están en la esencia humana.

¡Desmontemos la ilusión de los muros! ¡Afirmemos nuestra esencia de estar abiertos a los demás!

España: los ricos viven más años que los pobres

Es una de las conclusiones que pueden leerse en el informe anual que ha presentado Oxfam Intermon. Los datos, tanto mundiales como los referidos al Estado español, son verdaderamente esclarecedores y alarmantes de cómo la pobreza y la desigualdad crecen de modo exponencial. La ONG invita a la ciudadanía a que se movilice para defender sus derechos.

Algunos de los puntos, sobre los que la organización llama la atención, son los siguientes:

  • En España una de cada seis familias de clase media cayó en la pobreza durante la crisis y no ha salido pese a la recuperación
  • En el mundo, la fortuna de los milmillonarios aumentó en un 12% en el último año –2.500 millones de dólares diarios– mientras que la riqueza de la mitad más pobre –3.800 millones de personas– se redujo en un 11%.
  • En España, la pobreza y la riqueza se heredan: si una persona nace en una familia de ingresos altos ganará un 40% más que si crece en un núcleo familiar con renta baja.
  • La diferencia en la esperanza de vida de las personas de los barrios más ricos y más pobres de ciudades como Barcelona llega a los 11 años o a los 7 en Madrid.
  • Los países pobres pierden 170.000 millones de dólares en ingresos fiscales cada año por la evasión de las grandes empresas y fortunas que podrían destinarse a servicios públicos básicos. En Nepal, un niño de una familia pobre tiene 3 veces más probabilidades de morir antes de los 5 años que uno de un hogar rico.

En el marco de Foro Económico Mundial en Davos, que reúne de nuevo en Suiza a las élites políticas y empresariales, Oxfam –Oxfam Intermón en España- ha publicado el informe “Desigualdad 1 – Igualdad de Oportunidades 0. La inmovilidad social y la condena de la pobreza”, en el que denuncia que la desigualdad en España se disparó durante la última crisis y no se ha conseguido revertirla pese a la recuperación. Además, la inmovilidad social dentro de nuestras fronteras hace que quienes son ricos y pobres se perpetúen y las personas más empobrecidas tengan más difícil cambiar su situación a lo largo de su vida. La sociedad española se ha polarizado a costa del adelgazamiento de las clases medias. Se estima que uno de cada seis hogares de clase media cayó en la pobreza durante la crisis y no se ha recuperado la situación anterior en la fase de crecimiento. La clase media española tiene hoy 10 puntos menos de la renta nacional en comparación con la que ostentaba en el año 2000.

En España, la pobreza aumentó durante la crisis 4 veces más de lo que se ha reducido con la recuperación. Esta polarización es el reflejo de la grave crisis de desigualdad que vive el planeta. La creciente brecha entre las personas ricas y pobres está poniendo en peligro la lucha contra la pobreza y castiga sobre todo a mujeres y niñas. En el mundo, la fortuna de los milmillonarios –9 de cada 10 son hombres– aumentó en un 12% en el último año, es decir, 2.500 millones de dólares diarios. Sin embargola riqueza de la mitad más pobre de la población -3.800 millones de personas- se redujo en un 11%, según detalla el informe con el análisis internacional “¿Bienestar público o beneficio privado?”, que publica también hoy la organización.

Dentro de nuestras fronteras, desde el inicio de la recuperación, el crecimiento económico ha beneficiado desproporcionadamente a las rentas altas. Así, el año pasado aumentaron en 16.500 los hogares en los que no entró ningún tipo de ingreso, alcanzando los 617.000. Mientras los ultramillonarios –personas cuyos activos netos equivalen o superan los 40 millones de euros- aumentaron en un 4%, llegando a la cifra récord de 1.690 personas.

“Esta alarmante crisis global de desigualdad es el reflejo del fracaso del sistema económico actual. Los Gobiernos deben actuar inmediatamente para lograr cambios reales y un futuro digno para todas las personas y no solo para una minoría privilegiada”, señala el director general de Oxfam Intermón, José María Vera.

Pobreza y riqueza heredada

Cuanto más desigual es una sociedad, más condicionado estará el futuro de niños y niñas por el nivel de ingresos del hogar en el que nacieron y menos igualdad de oportunidades habrá entre unos y otrosSi no se reducen los actuales niveles de inequidad, la OCDE estima que en España se necesitarán 120 años, cuatro generaciones, para que una familia del 10% más pobre alcance los ingresos medios.

En esta línea, el informe detalla cómo la pobreza y la riqueza en España se heredan. Si se nace en una familia de ingresos altos se ganará un 40%más que si se crece en un hogar con ingresos bajos. Además, el sistema educativo es ahora más inequitativo que antes de la crisisDe todas las personas que abandonan prematuramente sus estudios, 1 de cada 2 pertenece al 20% de hogares con menos ingresos.

La desigualdad afecta a los derechos y oportunidades que tengamos en nuestra vida relacionados con la salud, esperanza de vida o la participación ciudadana, entre otros. Por ejemplo, si vives en un barrio rico de Barcelona tu esperanza de vida será de 11 años más que si tu casa está en un barrio pobre. En Madrid, esta diferencia alcanzaría los 7 años. En España y en el mundo el sistema no solo no es capaz de reducir la pobreza, sino que ahora es más aguda. Reducir la desigualdad y mejorar la movilidad social es condición sine qua non para garantizar la igualdad de oportunidades”, resalta el director.

La sanidad y la educación, un lujo solo para ricos

Según el informe internacional, el sistema actual es incapaz de reducir la desigualdad y la pobreza, y de mejorar la igualdad de oportunidades para que todas las personas puedan disfrutar de sus derechos. Muchos gobiernos están alimentando esta crisis con sus políticas. Gravan de manera insuficiente las grandes empresas y fortunas y no consiguen recortar la evasión fiscal. En 2015, tan solo cuatro centavos de cada dólar de ingresos fiscales recaudados en el mundo provenían de impuestos sobre la riqueza, como la herencia o la propiedad. Las tasas fiscales a la riqueza se han reducido o eliminado en muchos países ricos y apenas se implementan en los países pobres.

El resultado es que se pierde mucho dinero que podría usarse para financiar servicios públicos vitales como la educación y la salud. Los países pobres pierden 170 mil millones de dólares en ingresos fiscales cada año como resultado de la evasión de impuestos por parte de las grandes fortunas y las grandes empresas. En Nepal, un niño de una familia pobre tiene tres veces más probabilidades de morir antes de cumplir cinco años que uno de una familia rica. En India, donde el Gobierno apenas aplica impuestos a los más ricos y presenta uno de los niveles de gasto en salud más bajos del mundo, Pratima perdió a sus gemelos durante el parto debido a la precariedad del centro de salud público que tenía más cercano a su casa. Su historia es la de millones de mujeres en todo el mundo, que se ven obligadas a arriesgar sus vidas para dar a luz sin la atención médica adecuada

”Si el 1% más rico pagase solo un 0,5 por ciento adicional de impuestos sobre su riqueza, podría recaudarse más dinero del que costaría educar a los 262 millones de niños que no asisten a la escuela y brindar atención médica que podría salvar la vida a 3,3 millones de personas”, insiste Vera. “En España, tampoco hay un sistema fiscal progresivo. Se recauda poco y mal para poder contar con un sistema de protección social eficaz contra la pobreza. La presión fiscal sobre el PIB es del 34,5%, 6,9 puntos inferior a la media de la zona euro”, añade.

Precariedad laboral e insuficiente protección social 

Para la organización, otros claros aliados en España para alimentar la desigualdad y no reducir la pobreza son la precariedad laboral y un sistema de protección social ineficaz, que no garantizan una vida digna a las personas más vulnerables. El 13% de las personas trabajadoras viven por debajo del umbral de la pobreza. En 2017, el 51,65% de las personas asalariadas inscritas al Régimen General de la Seguridad Social tenían un contrato temporal, parcial o ambas cosas. En cuanto a la protección social, una de sus principales debilidades es la infradotación de las transferencias públicas que no son las pensiones como, por ejemplo, rentas de inserción, ayudas a la crianza, a la vivienda… El resultado es que no consiguen sacar de la pobreza ni a una de cada cuatro personas frente a Dinamarca, Irlanda o Finlandia que lo logran con una de cada dos personas. La falta de inversión en protección social es un nuevo obstáculo para la movilidad social que iguale oportunidades y derechos.

Mujeres y niñas, las más perjudicadas

Oxfam Intermón alerta de que la creciente desigualdad económica en el mundo afecta especialmente a las mujeres y las niñas. Las bajadas de los tipos impositivos en el impuesto sobre la riqueza benefician sobre todo a los hombres, quienes poseen un 50% más de riqueza que las mujeres a nivel global y controlan más del 86% de las grandes empresas. En cambio, la falta de inversión en servicios públicos, perjudica desproporcionalmente a las mujeres y las niñas en situación de pobreza

La organización estima que, si una única empresa se encargase de realizar el trabajo de cuidados no remunerado que llevan a cabo las mujeres de todo el mundo, su facturación anual ascendería a 10 billones de dólares, 43 veces más que la de Apple, la mayor empresa del mundo.

En nuestro país, el escenario no es diferente. Las mujeres sufren una peor situación en el empleo: el 70,8% de las personas con un contrato parcial no deseado son mujeres y 7 de cada 10 personas que reciben el Salario Mínimo Interprofesional también. Asimismo, el hecho de que muchas no estén en el mercado laboral y no coticen en la Seguridad Social hace que los hombres cobren pensiones un 41,37% más que las mujeres. Por el contrario, la mayoría de las pensiones no contributivas, escasamente dotadas con 380,10 euros al mes, van a manos de mujeres. Nada menos que el 76,85 % en 2017.

Superar la desigualdad debe ser lo prioritario 

“Dado el impacto social y económico de la desigualdad, la reducción de la misma debería ser un objetivo prioritario de cualquier proyecto político y tener un lugar relevante en las primeras páginas de los programas electorales. El Gobierno de España ha adquirido una serie de compromisos internacionales al firmar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, por lo que pedimos su cumplimiento de forma urgente”, afirma el director.

Para ello, la organización destaca como imprescindible recuperar el peso que los salarios tenían sobre el Producto Interior Bruto antes del estallido de la crisis, con medidas que incrementen los sueldos más bajos y reduzcan la precariedad de miles de puestos de trabajos, prestando especial atención a las mujeres como mayores afectadas por un mercado laboral desigual.

En materia fiscal es fundamental avanzar en la lucha contra los paraísos fiscales asegurando que las grandes empresas y las personas más ricas paguen lo que les corresponda, así como alcanzar como objetivo recaudatorio, la media de presión fiscal de la zona euro y hacerlo sin olvidar los principios de equidad del diseño tributario. Asimismo, es fundamental para mejorar las condiciones de vida de las personas con menos recursos, dotar con más fondos el sistema de protección social hasta alcanzar la media europea, así como establecer un sistema de garantía de ingresos para todas las personas.

La organización anima a la ciudadanía a reforzar esta petición dirigida a todos los partidos políticos sumándose a la campaña pública que pone en marcha hoy en “El privilegio de decidir”, una experiencia interactiva que aborda el concepto de desigualdad más allá de los datos.

Seis personas murieron cada día en 2018 tratando de cruzar el Mediterráneo

Según el informe Travesías Desesperadas de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) los refugiados e inmigrantes que intentaron llegar a Europa a través del mar Mediterráneo perdieron la vida a un ritmo alarmante en 2018, dado que la reducción de las operaciones de búsqueda y rescate contribuyó a reforzar la posición de esta ruta marítima como la más mortífera del mundo.

Según el último informe ‘Travesías Desesperadas‘, publicado en enero por ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, cada día se perdieron un promedio de seis vidas.

Unas 2.275 personas murieron o desaparecieron cruzando el Mediterráneo en 2018, a pesar de la importante caída en el número de llegadas a las costas europeas. En total, llegaron a Europa 139.300 refugiados e inmigrantes, el número más bajo en cinco años.

“Salvar vidas en el mar no es una opción, ni una cuestión política, sino una obligación ancestral”, declaró Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados. “Podemos poner fin a estas tragedias teniendo el coraje y la ambición de mirar más allá del próximo barco y adoptar un enfoque a largo plazo basado en la cooperación regional, centrado en la vida y la dignidad humanas”.

El informe describe cómo los cambios en las políticas de algunos Estados europeos han provocado numerosos incidentes en los que un gran número de personas han quedado varadas en el mar durante días y días, esperando autorización para desembarcar. Los barcos de las ONG y sus tripulaciones han afrontado mayores restricciones en sus operaciones de búsqueda y rescate. En la ruta de Libia a Europa, por cada 14 personas que lograron llegar, una perdió la vida en el mar, lo que representa un drástico aumento frente a los niveles de 2017. Además, se cuentan por miles las que fueron retornadas a Libia, donde viven en condiciones deplorables en los centros de detención.

Para muchas de estas personas, poner un pie en Europa representa la última parada de un espeluznante viaje en el que han sufrido torturas, violaciones y agresiones sexuales, y la amenaza de ser secuestrados y retenidos para que se pague un rescate por ellos. Los Estados deben tomar medidas urgentes para desmantelar las redes de tráfico de seres humanos y llevar ante la justicia a los responsables de estos delitos.

Sin embargo, también han surgido atisbos de esperanza en algunos lugares. A pesar del punto muerto en que se encuentra el proceso político para la adopción de un enfoque regional para el rescate en el mar y desembarco, solicitado por ACNUR y la OIM el pasado mes de junio, varios Estados se han comprometido a reubicar a las personas rescatadas en el Mediterráneo central, lo que podría constituir la base para una solución predecible y duradera. Los Estados también prometieron miles de plazas de reasentamiento para evacuar refugiados fuera de Libia.

El informe también revela cambios significativos en las rutas que utilizan refugiados e inmigrantes. Por primera vez en los últimos años, España se convirtió en el principal punto de entrada a Europa, con unas 6.800 llegadas por vía terrestre (a través de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla) y otras 58.600 personas que cruzaron con éxito la peligrosa ruta del Mediterráneo occidental. Como resultado, el número de muertos en el Mediterráneo occidental prácticamente se cuadruplicó, pasando de 202 en 2017 a 777 en 2018. Unos 23.400 refugiados e inmigrantes llegaron a Italia en 2018, es decir, cinco veces menos que el año anterior. Grecia recibió un número similar de llegadas por mar, aproximadamente 32.500 en comparación con 30.000 en 2017, mientras que el número de personas que entraron a través de su frontera terrestre con Turquía casi se triplicó.

En otras partes de Europa, Bosnia y Herzegovina registró unas 24.000 llegadas de refugiados y migrantes que habían transitado a través de los Balcanes occidentales. Chipre recibió varios barcos con refugiados sirios desde el Líbano, mientras que el Reino Unido fue testigo de un reducido número de llegadas desde Francia hacia finales de año.

Fuente: ACNUR

La valiente lucha por los derechos de las mujeres en 2018

Mujeres activistas de todo el mundo han estado en la vanguardia de la batalla por los derechos humanos en 2018; así lo ha manifestado Amnistía Internacional en la presentación de su resumen de la situación los derechos humanos a lo largo del año.

Además, la organización de derechos humanos ha advertido de que los actos de esos dirigentes mundiales “de mano dura” que están impulsando políticas misóginas, xenófobas y homófobas han vuelto a poner en peligro derechos y libertades reconocidos hace mucho tiempo.

“En 2018 hemos visto a muchos de estos líderes que se autocalifican de “duros” tratando de menoscabar el principio mismo de la igualdad, que es la piedra angular del derecho de los derechos humanos. Piensan que sus políticas los hacen duros, pero son poco más que tácticas intimidatorias dirigidas a demonizar y perseguir a comunidades ya marginadas y vulnerables”, ha declarado Kumi Naidoo, secretario general de Amnistía Internacional.

“Sin embargo, las mujeres activistas son las que este año han ofrecido la visión más potente de cómo combatir a estos dirigentes represivos”.

Las conclusiones se publican en Derechos Hoy, un importante resumen que analiza la situación de los derechos humanos en siete regiones del mundo: África, las Américas, Asia Oriental, Europa y Asia Central, Oriente Medio y el Norte de África, Asia Meridional y el Sureste Asiático. Su presentación conmemora el 70 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, la primera carta de derechos fundamentales de alcance global, adoptada en 1948 por los gobiernos del mundo.

2018: El levantamiento de las mujeres

No debe subestimarse el poder incipiente de la voz de las mujeres; así se afirma en el resumen. Aunque los movimientos de defensa de los derechos de las mujeres ya estuvieran consolidados, las mujeres activistas han dominado los principales titulares relacionados con derechos humanos en 2018. Grupos liderados por mujeres, como el movimiento latinoamericano “Ni una menos”, han impulsado movimientos multitudinarios sobre asuntos relacionados con los derechos de las mujeres en una escala sin precedentes.

En India y Sudáfrica, miles de mujeres tomaron las calles para protestar contra la violencia sexual endémica. En Arabia Saudí e Irán, respectivamente, mujeres activistas se arriesgaron a ser detenidas por oponerse a la prohibición de conducir vehículos y al uso obligatorio del hiyab. En Argentina, Irlanda y Polonia, muchísimas mujeres se manifestaron para exigir el fin de la opresiva legislación sobre el aborto. En Estados Unidos, Europa y partes de Asia, millones se sumaron a la segunda marcha de mujeres convocada por el movimiento #MeToo / #YoTambién para reclamar el fin de la misoginia y los abusos.

No obstante, el informe señala que no podemos celebrar el “tremendo auge del activismo de las mujeres” sin abordar lo que ha impulsado a tantas a movilizarse para reivindicar un cambio.

“Los derechos de las mujeres son sistemáticamente colocados en un segundo plano con respecto a otros derechos y libertades por unos gobiernos que piensan que pueden limitarse a apoyarlos de palabra y, en la práctica, hacer muy poco para proteger los derechos de la mitad de la población”, ha afirmado Kumi Naidoo.

“Peor aún, muchos de los actuales dirigentes mundiales han lanzado nuevos ataques contra los derechos de las mujeres con sus discursos misóginos y divisivos. Estos dirigentes pretenden argumentar que están protegiendo los valores tradicionales que representan los intereses de la familia, pero lo cierto es que están impulsando una agenda que niega la igualdad fundamental de las mujeres”.

Derechos Hoy señala un conjunto creciente de políticas y leyes destinadas a subyugar y controlar a las mujeres, sobre todo en materia de salud sexual y reproductiva. Por ejemplo, legisladores polacos y guatemaltecos han propugnado el endurecimiento de las leyes sobre el aborto, mientras que, en Estados Unidos, los recortes de los fondos destinados a clínicas de planificación familiar han puesto en peligro la salud de millones de mujeres.

Mujeres activistas han arriesgado su vida y su libertad para poner el foco sobre injusticias relacionadas con derechos humanos. Como Ahed Tamimi, activista palestina adolescente a quien encarcelaron injustamente por atreverse a alzar la voz en defensa de su pueblo; Loujain al Hathloul, Iman al Nafjan y Aziza al Yousef, tres activistas actualmente en detención en Arabia Saudí por hacer campaña en favor de los derechos de las mujeres; y Marielle Franco, brutalmente asesinada en Brasil este mismo año por luchar sin miedo en defensa de los derechos humanos.

2019: Un año decisivo para dar un giro a los derechos de las mujeres

Kumi Naidoo ha señalado que el aniversario de la declaración internacional de derechos fundamentales de las mujeres en 2019 –la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer– será un hito importante que el mundo no puede permitirse ignorar.

La Convención, que el año que viene cumplirá 40 años, ha sido ampliamente adoptada. Sin embargo, muchos gobiernos la han adoptado con la condición de poder rechazar importantes disposiciones destinadas a garantizar libertades de las mujeres, como la de promover una política nacional dirigida a eliminar todas las formas de discriminación contra las mujeres en la ley y en la práctica, y la de comprometerse a erradicar la discriminación de las mujeres en el matrimonio y las relaciones familiares.

Amnistía Internacional ha instado a los gobiernos a tomar medidas que garanticen el respeto de los derechos de las mujeres, que incluirían no solo comprometerse con las normas internacionales, sino también reformar las leyes nacionales lesivas y adoptar medidas proactivas para empoderar a las mujeres y proteger sus derechos.

“El hecho de que tantos países hayan aceptado solo parcialmente la declaración internacional de derechos fundamentales de las mujeres es la demostración de que muchos gobiernos creen que proteger los derechos de las mujeres no es más que una operación cosmética para hacerles parecer buenos, y no un asunto urgente que deben abordar con carácter prioritario”, ha dicho Kumi Naidoo.

“En todo el mundo, las mujeres, por término medio, ganan mucho menos que los hombres en los mismos puestos tienen un grado de estabilidad laboral muy inferior, encuentran impedimentos para acceder a la representación política por parte de quienes ejercen el poder y se enfrentan a una violencia sexual endémica que los gobiernos siguen pasando por alto. Debemos preguntarnos la razón de que esto ocurra. Si viviéramos en un mundo en el que las víctimas de esta clase de persecución fueran los hombres, ¿se permitiría que continuara esta injusticia?

“Debo reconocer que Amnistía Internacional puede y debe hacer más en relación con los derechos de las mujeres. Cuando estamos a punto de entrar en 2019, pienso que ahora más que nunca debemos mantenernos firmes al lado de los movimientos de mujeres, amplificar sus voces en toda su diversidad y luchar por el reconocimiento de todos nuestros derechos”.

Imagen de Amnistía Internacional

Riccardo Gatti de Open Arms: no nos rendimos

Anna Polo | Cierre de puertos italianos y malteses, prohibición de la transferencia de inmigrantes, criminalización de la solidaridad, manipulación de la información. ¿Cómo reaccionar ante todo esto? Hablamos de ello con Riccardo Gatti, comandante del Astral y jefe de misión de Open Arms, los barcos de la ONG española Proactiva Open Arms.

¿Dónde están las naves de Proactiva Open Arms en este momento?

Tanto el Astral como el Open Arms están estacionados en el puerto de Barcelona. En los últimos tiempos la situación ha cambiado radicalmente: con el cierre de los puertos italianos y malteses y la prohibición no sólo de desembarcar, sino también de trasladar a los inmigrantes rescatados en el mar a barcos más grandes que los nuestros, nos hemos visto obligados a abandonar temporalmente el Mediterráneo central. El Open Arms es un antiguo remolcador y el Astral un velero: aunque han salvado a miles de personas, son pequeños y no tienen las condiciones para permanecer en el mar días y días, especialmente ahora que se acerca el otoño. El riesgo para la gente sería demasiado grande. Este es el resultado de la feroz campaña contra las ONG: han conseguido expulsarnos a todos de la zona de búsqueda y rescate y han cerrado los puertos incluso para la Guardia Costera italiana.

Al suspender temporalmente las operaciones en el Mediterráneo central, ya no podremos cumplir nuestra función de ser testigos y denunciar lo que está ocurriendo con los inmigrantes en el mar y en los centros de detención libios. Estamos seguros de que incluso en estos días muchas personas están saliendo de Libia y, sin barcos para que les ayude, quién sabe cuántos de ellos morirán.

En esta situación el flujo de llegadas a España ha aumentado. Hace meses propusimos al Gobierno español que apoyara sus operaciones de rescate, pero en ese momento se nos dijo que no era necesario. Ahora, sin embargo, han aceptado nuestra oferta y esperamos partir lo antes posible: el Open Arms se dirigirá al Estrecho de Gibraltar y el Astral se dirigirá al Mediterráneo central para continuar las operaciones de denuncia y observación de las violaciones de los derechos humanos en el mar.

En cualquier caso, no nos rendimos: estamos en contacto con otras ONG para encontrar formas de colaboración y apoyo mutuo y buscamos una solución para poder volver a operar en el Mediterráneo central.

¿Cómo pueden ayudarte las personas y organizaciones que creen en la solidaridad, los derechos humanos y el periodismo independiente?

Una primera forma de ayuda, muy concreta, viene de las donaciones que necesitamos para sobrevivir y que afortunadamente no han cesado.

Otro punto fundamental se refiere a la difusión de información correcta, en contraste con la enorme manipulación de datos reales, las noticias falsas y la campaña mediática contra las ONG que comenzó hace dos años. Ahora sabemos lo que está ocurriendo en Libia, cómo sobreviven las personas al viaje, a los campos de detención y al cruce en el mar; debemos seguir denunciando todo esto y oponiéndonos a los discursos xenófobos y racistas desenfrenados.

Por último, pido una mayor presencia de periodistas, parlamentarios y personalidades en nuestros barcos. Ya varios nos han acompañado en las últimas misiones y las posibilidades de testimoniar y denunciar que ofrece la notoriedad de las mismas pueden contribuir en gran medida a dar a conocer la realidad y a dar voz a los migrantes y a los voluntarios.

¿Cómo te sentiste, a medida que aumentaba la criminalización de la solidaridad, con las investigaciones y los secuestros de buques, las campañas de descrédito y los ataques violentos del Gobierno italiano?

Sabíamos desde el principio que todo lo que había en contra nuestra eran mentiras, acusaciones ridículas y peligrosas y esto nos daba seguridad, nos ayudaba a avanzar sin perder energía escuchando, por ejemplo, a Di Maio que nos llamaba “taxis marítimos”. También sabemos que cuando el sistema quiere detener algo utiliza todos los medios a su alcance, empezando por la manipulación de la información

Has sido testigo de muchas situaciones dramáticas. ¿Cómo te sientes en esos momentos?

Mucha ira y dolor, porque los muertos en el mar no son víctimas de un desastre natural, sino que podrían haberse evitado con una ayuda eficaz, corredores humanitarios, etc. Si los migrantes a bordo del Diciotti hubieran naufragado y sido rescatados desde un crucero, ciertamente no habrían recibido ese trato vergonzoso. Pero, en cambio, estaban debilitados y traumatizados, escaparon de los horrores de Libia, necesitados de asistencia médica y psicológica.

Se está haciendo todo lo posible para que los migrantes sean invisibles, para que no se vayan. Y cada vez que nos vamos, no sabemos qué nos espera.

Pero también veo algunas señales positivas: más gente está tomando medidas contra esta deriva racista y xenófoba y algunos se han puesto en contacto con nosotros, enfadados por la noticia de que estábamos dejando el Mediterráneo central, para decirnos: “¡No pueden irse!”.

¿Qué te da la fuerza para seguir adelante?

Cada vida salvada me compensa por todo mi esfuerzo, por todas las dificultades que he superado. Me recuerda que se trata de personas, que cada vida cuenta. Y los ataques no me frustran, al contrario, me dan fuerza, porque no sólo se violan los derechos de los migrantes, sino también los de los italianos, en primer lugar, el derecho a la verdadera información.

Fuente: Pressenza