USA: ¿un levantamiento democrático?

Los miembros del sindicato y simpatizantes ocupan los pasillos de la Legislatura del Estado de Wisconsin

Luis Ammann/ Argentina/ La primera noticia llegó el 18 de febrero pero con muy poco contenido para analizar. Parecía algo destinado a desaparecer por intrascendente y por ocurrir en el lugar inadecuado. Pero hoy, día 1 de marzo, ya hace dos semanas que los empleados públicos del estado de Wisconsin (EE.UU.) ocupan la legislatura estatal en la ciudad de Madison. Hay más información y hasta aparece una punta que permite ver la intencionalidad republicana al servicio de intereses conocidos y la reacción popular al estilo de las últimas revueltas pacíficas y juveniles.

Es sabido que los alcances de las discusiones entre sindicatos y empresas varían de acuerdo a las legislaciones de cada país pero son una clave para la distribución de la riqueza que el capital y el trabajo producen en conjunto. En esa disparidad nos encontramos con extremos en los cuales apenas hay lugar para defender el salario mientras que en otros los obreros participan en la gestión de la empresa. Ese es el panorama a nivel mundial a comienzos del siglo 21. Es parte de la realidad que muestra claramente las falencias de una civilización donde, además de condiciones precarias de trabajo en las grandes potencias económicas, el afán de riqueza ha condenado a la muerte por hambre a mil millones de personas en los países del tercer mundo.

Wisconsin está situado en la región de los lagos en el Medio Oeste de los estados Unidos de Norteamérica y su gobernador es el republicano Scott Walter. Él es el autor de una iniciativa de ley que limita el poder de los sindicatos del sector público a discutir sólo salarios, dejando afuera beneficios y condiciones de trabajo. A su vez, aumenta las contribuciones obreras a los fondos de pensión y salud -deben aportar más- y se impone un techo a las mejoras salariales.

La razón que se esgrime es un recorte presupuestario pero muchas voces se han alzado en estos días para atribuir a este recorte el carácter de “experimento para quitar poder a los sindicatos”

“Es hora de limitar el poder de los sindicatos, y en eso espero poder ser la fuente de inspiración para muchos otros”, afirmó Walker, gobernador de Wisconsin desde enero del 2011. Este republicano, “nada más jurar su cargo y con una mayoría sólida en la asamblea estatal, otorgó una amnistía fiscal a empresas multinacionales y estatales que costó a las arcas del estado 170 millones de dólares. Para compensar este regalo, el gobernador decidió unilateralmente reducir los derechos de negociación colectiva de los empleados públicos”, señala Amy Goodman. O sea: la amnistía a los evasores fiscales la pagan los obreros con recortes a su salario y a sus condiciones de trabajo.

La reacción contra el proyecto conocido como “ley de reparación presupuestaria” ha partido desde las Universidades y se han sumado escuelas secundarias, otros sindicatos e iglesias y ya involucran a más de 100 mil personas sólo en Wisconsin. y va en camino de convertirse en una de las movilizaciones gremiales más grandes de las últimas décadas.

En los videos que enlazamos a esta nota se puede ver una masiva respuesta popular pero también se han puesto en marcha más de un centenar de organizaciones vinculadas con el Tea Party en todo el país.

Lo que ocurre en Wisconsin, comentó Noam Chomsky, “tal vez es el inicio de lo que verdaderamente necesitamos aquí: un levantamiento democrático”.

Madison Protests

Mike O’Brien in Madison Wisconsin

Madison, Wisconsin Protests – 2/27/2011

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