Crónica de un hincha feliz

Javier López, orgulloso del resultado de la selección española en el Mundial

Javier López/ Feliz, orgulloso, satisfecho, flipado e incrédulo son algunos adjetivos que califican mi estado de ánimo después de la final del mundial de Sudáfrica 2010 de fútbol, disputada entre españoles y holandeses. Muchos y muchas habrán deseado que se acabe este mundial futbolero después de un mes inundando y empachando de imágenes y noticias a los medios de comunicación a pesar de que el “deporte rey “tiene tanta fuerza que seguro habrá atrapado entre sus redes durante la disputa de este magno evento a muchas personas que no hace mucho aborrecían el balompié. 

Esa misma fuerza que hermana pueblos y razas, ideologías políticas y religiosas bajo una bandera, un escudo, una camiseta… eso es lo que ha terminado de lograr nuestra maravillosa selección de fútbol, con españoles y habitantes del resto del planeta, que al igual que nosotros buscábamos como locos en las tiendas, equipaciones de Brasil, Alemania, Argentina o Italia hace no mucho tiempo. 

Ahora es el resto del mundo el que se desespera por adquirir una camiseta, ya sea oficial o no de la selección española que agotó las existencias en algunas superficies comerciales de las ciudades sede de este mundial. 

¿Y qué hemos hecho en estos tres últimos años (a parte de ganar la Eurocopa de Naciones de Austria y Suiza 2008, derrotando a los alemanes por 1 a 0 en la final y culminando esta racha de resultados ganando el Campeonato Mundial de Sudáfrica 2010, frente a Holanda por uno a cero también pero con prórroga incluida) que lleve a gran parte de los seguidores , periodistas y familia de este “dios” llamado fútbol a querer identificarse, admirar ,apoyar y coleccionar uniformes rojos y demás productos de nuestra selección? Pues muy fácil de entender y a la vez muy difícil de conseguir… 

Hemos creado un grupo, una piña, una familia con un excepcional cuadro técnico, médico y unos futbolistas de una generación cuya calidad a la par que sencillez, unidad y juego limpio son un modelo a imitar y que juegan como los ángeles a pesar de que los holandeses a un teniendo calidad en sus botas jugaron muy sucio y bronco a veces recordando por momentos a la Italia, que tantas veces logró títulos, con tal de cortar las alas a estos artistas del balón también dirigidos por el modesto y sublime Del Bosque que al final se hicieron con el título de campeones del mundo. 

Un campeonato que por otra parte no empezó bien en la primera fase al perder por la mínima con Suiza, doblegar dos a cero a Honduras y ganar a los correosos chilenos por dos a uno, terminando lideres de nuestro grupo. 

A pesar de ser conscientes de nuestro potencial había que ir con cautela, pues los rivales en los cruces no iban a ser fáciles (como a la postre sucedió) y sería conveniente alejarse de la excesiva confianza que nos llevó a la decepción de la inesperada derrota de la Copa de las Confederaciones frente a los estadounidenses en semifinales de dicho torneo. 

Se ganó con sufrimiento y rachas de buen juego a Portugal en octavos y a Paraguay en Cuartos, ronda donde sorpresivamente Holanda elimina a la favoritísima selección brasileña. 

Ya habíamos hecho la machada de colarnos en semifinales junto a Holanda que se enfrentaba a para mí el equipo revelación del torneo (Uruguay) y nosotros a la temible Alemania que había dejado atrás en rondas anteriores a dos grandes (Inglaterra y Argentina). 

Ahora quedaba echar el resto y creernos capaz de rematar la faena y vaya si lo hicimos en para mí el partido más completo de la elástica española, encerrando gran parte del encuentro a los a los germanos y dominando durante casi todo el partido, aun así la solidez alemana, solo nos permitió ganar no sin apuros pero con total merecimiento por uno a cero. 

Y por fin la final… nos esperaba la Holanda que había tumbado a Brasil y que deslumbraba con el juego de sus dos hombres clave Snijder y Roben; pero “los tulipanes” en vez de salir a ganar el partido practicando buen fútbol (pues mimbres tienen entre su plantilla para ello) que garantizara una final bella y espectacular decidieron practicar un juego sucio, rudimentario y primitivo impropio de unos deportistas de su talla; contando con la excesiva permisividad del árbitro ingles Webb, que debió cortar con mas prontitud y autoridad sus “malas artes futbolísticas”. 

Pero finalmente como sabéis gracias al golazo de Iniesta se hizo justicia y España gano con algo que ha sido su común denominador en este torneo: unión, esquema de juego, lucha ,calidad y sobreponerse a las dificultades algo que hace que España sea con razón el equipo “ de moda” en el balompié mundial, dejando en el recuerdo por ahora, la famosa furia española (apelativo que designaba antaño nuestra única cualidad futbolística) que ahora viene acompañada de unos valores que asombran a propios y extraños. 

Que esto no quede en “flor de un día” y que se sigan haciendo las cosas así de bien para que este grupo humano que conforma la selección española absoluta de fútbol nos sigan dando alegrías y los que vienen detrás (futbolistas de categorías inferiores) prosigan la leyenda. 

Gracias a todos y todas los que conformáis hoy por hoy la mejor selección del mundo de fútbol: ESPAÑA. 

Y un último apunte no menos importante, dado los vientos que corren hoy por este país, a ver si los políticos, banqueros, empresarios, obreros, sindicalistas, etc., ponemos tantas ganas en hacer las cosas correctamente, con ambición, respeto, valentía, sacrificio y honradez como “los pupilos” de Del Bosque para sacar a España de una vez hacia adelante y ponerla en la actualidad mundial por algo más que sus importantes logros deportivos. 

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