El reflejo de la política

Ewelina Idziak / La política, del griego πολιτικος, es la actividad humana que tiende a gobernar o dirigir la acción del estado en beneficio de la sociedad. Aristóteles la entendía como el arte de gobernar el estado para buscar el bien común.

Desgraciadamente es imposible crear un sistema social que sea justo para todos los ciudadanos. Siempre una parte estará insatisfecha. O los pudientes, si se les sube los impuestos para ayudar a los pobres, o los empobrecidos si no se les ayudará suficiente.

En estas circunstancias se originan huelgas, rebeldes y revoluciones. Las personas con un carácter fuerte y populista ganan la confianza del pueblo y se hacen sus Autoridades. Así consiguen el poder los Políticos-Ídolos. Lo que mejor saben hacer es hablar y prometer. Cumplir las palabras, ya no es tan fácil. No digo, que no las quieran cumplir, sino que puede ser imposible hacerlo. Hay que saber que la Política no es solo prometer, gritar, hacer rebeldes, discutir con gobierno actual y intentar cambiar el sistema, la Política es algo superior, es conversación, mediación, diplomacia y arte.

De niños, todos sueñan con ser bomberos, policías o soldados .Ya en escuela primaria empiezan a luchar por los juguetes. Después su diversión favorita es jugar a la guerra. La competición es muy importante en la vida de cada chico. Lo podemos observar en los momentos mas lúdicos, como un partido de fútbol, que también es un sustituto de la lucha . Hay dos equipos que se enfrentan para ganar. La guerra para unas personas es un evento inimaginablemente difícil, para otros es una posibilidad de demostrar su fuerza. Por eso hay tanta gente que se dedica a provocar y continuar la guerra. En los siglos anteriores la guerra servía para conquistar otras tierras. Se luchaba por la comida, recursos, riqueza y tesoros. Hoy según el derecho internacional público sólo la guerra defensiva es legítima. Sin embargo es muy difícil decir cual de los países es agresor y cual se tiene que defender. Muchos políticos provocan la guerra (fría o lucha armada) para conseguir sus intereses propios, ganar dinero o mantener el poder en el mundo. Así en el panorama internacional encontramos los Políticos-Guerreros, que utilizan todas las posibilidades para provocar la guerra. Los problemas económicos, sociales o culturales quieren solucionar utilizando la herramienta mas fuerte y mas dolorosa de todas: la guerra.

En las sociedades primitivas, las primeras luchas tenían lugar entre las tribus, siguientes entre reinos, después entre naciones, entre países, entre ideologías y las próximas probablemente serán entre religiones, aunque ellas nos deberían unir, no separar. En todas las culturas del mundo la Religión siempre tenía un papel bastante importante. Ayudaba a la gente entender los fenómenos extraños y misteriosos (y contestar a las preguntas: cómo se ha creado el mundo, si existe la vida después de la muerte, por qué envejecemos, etc.). Aunque los dioses tenían nombres diferentes, sus mandamientos y ordenes influían en la conducta de la gente y gracias a ello las culturas podían sobrevivir y desarrollarse. Sin embargo muchas veces la gente que tiene la oportunidad de estudiar los libros santos, o «conocer mejor al Dios» abusa de su poder. Ya en Antiguo Egipto los sacerdotes explicaban que los eclipses eran provocadas por los pecados del pueblo. Aunque sabían muy bien que en estos fenómenos astronómicos, no influían ni malas, ni buenas obras. Desgraciadamente hoy en día también existen personas que intentan aprovechar la religión para sus propios intereses. En el nombre de dios violan, torturan y matan la gente. Llevan la guerra para convertir a los infieles, aunque no sea nada coherente con la palabra de Dios. Utilizan su sabiduría e influencia para alcanzar lo que necesitan, no para llevar los creyentes a Dios. Este tipo de político podemos llamar el Político-Hipócrita. Por lo general es muy intolerante, subjetivo y cerrado. No es capaz de valorar y respetar otros sistemas ideológicos o religiosos.

El ser humano por naturaleza es materialista, eso es lo que nos difiere de los animales. Nosotros pensamos en nuestro futuro, los animales se preocupan sólo por su presente. Intentamos ganar dinero para poder vivir bien y cómodo, utilizando diferentes maneras para conseguir este bienestar. Es cierto que en política también se puede hacer carrera bastante rápido. Para algunas personas esa es la única razón para meterse en ella. No lo hacen para mejorar la situación en su país, ni para ayudar a la gente, su único afán es lucrarse. Por lo general de estos pensamientos vienen : corrupción y nepotismo. La actitud egoísta causa muchos problemas. Existen casos que el dinero publico desapareció sin ninguna explicación o era mal gestionado. Los políticos para cuales su carrera es mucho mas importante que el bien común o el bienestar de la sociedad, les podríamos denominar Políticos-Trepas.

Si encima utilizan su fama y su dinero para atraer al sexo opuesto, se convierten en los Políticos-Ligones. En nuestra época se ha puesto de moda ligar, flirtear, salir con muchas parejas y cambiarlas cuando aparezca alguien nuevo. Se cambia los valores familiares y religiosos por los valores de belleza, riqueza y tentación. Si nosotros nos separamos, nos divorciamos, dejamos a nuestras parejas, y a nosotros nos da prestigio salir cada semana con una persona diferente, no es raro que los políticos sean iguales. De todos es sabido que hay una clase de políticos, por lo general no bastante atractivos, pero con poder, dinero y estilo que más que preocuparse por los problemas de su país se dedican a conocer e intentar ligar mujeres. Por lo general son muy famosos, pero les conocemos no por grandes hechos que podrían hacer, sino por los escándalos que provocan. Claro, si se es uno de los mejor vestidos políticos del mundo, salir con una chica que no fuera una actriz, cantante, modelo o por lo menos jovencita guapa seria un mal marketing electoral. Esto podría denotar que los políticos son buenos machos porque a cada hombre le interesan más las faldas que los problemas de otra gente. ¿Les podemos criticar por sus básicas debilidades humanas?

Si nos damos cuenta de eso, podemos preguntar si las definiciones de política presentadas en el principio de este articulo son todavía actuales. ¿Si política sirve para buscar el bien común? O mayor abundamiento, ¿es el medio a través del cual el hombre puede cumplir sus sueños de pequeño (de ser famoso, demostrar su fuerza, tener autoridad, ganar mucho dinero, y ser atractivo para el sexo opuesto)? ¿Si las guerras en verdad sirven para aumentar el bien común?, ¿o están provocadas para que los «guerreros» puedan aplicar en la practica sus ideas? ¿Si los políticos son tan creyentes que para enseñarnos el amor de dios son capaces de matar a la gente en nombre de la religión ? ¿o sólo la utilizan para conseguir sus objetivos y matar a sus enemigos?

¿Realmente los políticos quieren conseguir el poder para ayudarnos y facilitarnos la vida o para ganar más dinero y conquistar más mujeres?

Con estas circunstancias necesitamos una nueva definición del político y para su base se puede usar la literatura norteamericana contemporánea la cual establece que la política es sólo el arte de ser elegido (la adquisición de poder). Hay que definir a los Políticos como nuestros representantes de la especie y la Política como un espejo donde se reflejan los caracteres humanos, en el cual podemos vernos con nuestras debilidades, necesidades, sueños y problemas.

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