El desarme nuclear: el primer paso para la construcción de un mundo en Paz

Obama en Praga (Foto: EFE)
Obama en Praga (Foto: EFE)

Rafael De la Rubia*/ Madrid. Comienza a haber señales desde distintos sectores sobre la urgencia del desarme nuclear, el primero de los objetivos de la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia.

Obama ha expuesto en Praga su visión de un mundo libre de armas nucleares, al tiempo que acompañaba su discurso de una serie de propuestas específicas para alcanzar esa meta, como son la reducción de los arsenales actuales, actualización del Tratado de No Proliferación Nuclear y nuevos controles para evitar el acceso al armamento atómico a grupos terroristas. Afirmó: “El propósito es que los países con armas nucleares se muevan hacia el desarme, los países sin armas nucleares no puedan adquirirlas y todos los países puedan acceder a la energía nuclear para usos pacíficos”.

Obama no se ha definido, en ese mismo discurso, sobre si renuncia definitivamente a instalar el escudo antimisiles previsto para la República Checa y Polonia. Esta demanda ha sido exigida en Chequia con una fuerte campaña ciudadana liderada por la organización humanista Europe for Peace. Que a estas declaraciones se haya sucedido un acuerdo alcanzado con el presidente ruso para refrendar la reducción de las armas estratégicas ha revivido la esperanza de la eliminación mundial del armamento nuclear. Felicitamos el coraje de Obama por tomar la iniciativa del desarme nuclear. Obama, ha iniciado una vía de diálogo y de desarme nuclear de trascendencia histórica, que continúa el proceso iniciado por Gorbachov en la década de los 80.

En esa dirección el SIPRI [Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo] aporta experiencias positivas recientes en materia de países desnuclearizados. Tal el caso de países anteriormente poseedores de armamento nuclear como Suráfrica y los estados postsoviéticos como Bielorrusia, Kazajstán y Ucrania. El hecho de que dichos Estados fueran desnuclearizados en virtud de un programa de desarme seguro y con garantías, constituye una valiosa lección. Es preciso poner en marcha un proceso gradual de desarme nuclear, que nos indique el camino a seguir, proporcionándonos al mismo tiempo la oportunidad de afianzar los mecanismos de no proliferación y la de establecer un nuevo sistema de seguridad mundial sin armas nucleares. Con esta propuesta Obama ha emprendido una dirección que apunta hacia la distensión, pero para que ésta se afiance serán necesarias otras medidas como la retirada de las tropas que hoy invaden territorios ajenos, el desarme progresivo y proporcional y otros pasos que pueden llevarnos realmente a un mundo nuevo. Sabemos que esto implica sortear grandes dificultades, pero este es un momento de posibilidades abiertas y la voz de la gente hoy puede ser escuchada y convertirse en el mejor apoyo para el cambio. El desarme nuclear y estos otros puntos constituyen la propuesta de la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia para entrar en una nueva etapa en las relaciones entre países, en una nueva etapa en la historia humana.

* Rafael de la Rubia es Coordinador General de la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia

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