“Recordamos aquel impulso generoso del No a la guerra”

Cadena humana por la paz en la Puerta del Sol

Coincidiendo con el aniversario de la invasión de Irak, decenas de organizaciones se concentraron el pasado 17 de marzo en la Puerta del Sol de Madrid para reclamar el fin de las guerras, el desarme nuclear y la retirada de las tropas de los territorios ocupados. Más de cincuenta ciudades en el mundo realizaron ese mismo día un pedido para que cese la violencia y rendir tributo a las miles de personas que en todo el planeta salieron a la calle gritando “No a la guerra en Irak”.

“Recordamos”, dijo el humanista Nacho Martínez, “a los millones de personas que en Madrid y todo el mundo salieron, como  empujados por un resorte interno, a decir No a la guerra. Aquel impulso generoso y enorme no tenía una bandera, sino que tenía muchas banderas y colores, la de todos aquellos que sin importar su bando, reconocen el dolor ajeno como propio, y no les gusta.”

El acto contó con la participación de un grupo de jóvenes que realizó una performance y concluyó invitando a los asistentes a formar una “cadena humana” por la paz y la no violencia, que fue el marco en el que Nacho Martínez leyó  el manifiesto firmado por las más de cuarenta organizaciones convocantes, y Chus García, portavoz de la Marcha Mundial por la Paz y la No violencia en Madrid, invitó a participar en esta propuesta, “difundiendo, imaginando y plasmando en proyectos concretos la aspiración profunda de construir un futuro de paz y de no violencia”.

Entre los participantes, se encontraban personas de distintas asociaciones, organizaciones como Mundo sin Guerras, promotor de la Marcha Mundial por la Paz y la No violencia, La Comunidad para el desarrollo humano, Partido Humanista, Centro de Estudios Humanistas o la Federación Centro de las Culturas. La portavoz de esta última, Sara Tajuelo, declaró que “estamos aquí para declarar el no a las guerras, para pedir la retirada de las tropas invasoras de los territorios ocupados y exigir el desarme nuclear mundial.”

En su manifiesto, los organizadores, lanzaron una pregunta a los poderosos: ¿Cómo es que se piensa acabar con la violencia? “Obama ha prometido la retirada de Iraq, lo cual aplaudimos”, leyó Nacho Martínez, “pero nadie sabe cómo se cerraran las heridas abiertas. Además hay otros escenarios en la zona. ¿Cómo acabar con el conflicto israelí-palestino? ¿Seguiremos empujando o justificando a uno u otro bando en una locura sin fin? ¿O trabajaremos para conseguir la paz justa y permitir así una futura reconciliación? ¿Convertiremos ahora Afganistán en un nuevo Irak? ¿Y las guerras en África, alentadas por oscuros intereses económicos que manejan los hilos desde la distancia?”

“También queremos advertir de un nuevo peligro, aun mayor: el de las armas nucleares”, advirtió Nacho en su lectura. “A diferencia de lo que sucedió en la década de los ’80, que se resolvió con el desarme unilateral por parte de Gorbachov, hoy el silencio de los medios sobre este peligro real hace que las poblaciones no tengan conciencia, a pesar de que la amenaza es mucho mayor”.

Chus García explicó que, precisamente, el objetivo de la Marcha Mundial por la Paz y la No violencia es exigir el desarme nuclear, la retirada de las tropas de los territorios ocupados y fin de las guerras. Esta Marcha  comenzará en Nueva Zelanda el 2 de octubre, aniversario del nacimiento de Gandhi, y finalizará en la cordillera de Los Andes,  Argentina, el 2 de enero de 2010,

“Con la Marcha Mundial”, concluyó la portavoz en Madrid, “queremos crear conciencia sobre la necesidad de repudiar todo tipo de violencia: física, económica, racial, cultural, psicológica, religiosa, sexual o moral, legando a las futuras generaciones una acción y una referencia digna de ser recordada”.

Anuncios