¿Crisis virtual o real?

Por HSU MING-TEH / Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) se encuentran sin trabajo el 11,33% de los españoles, alrededor de 2.600.000 personas están en el paro y aumentando.

Con estos datos tan desalentadores y con los precios de los productos básicos y alimentos por las nubes no es de extrañar que nos hallemos ante una situación insostenible para la gran mayoría de las familias, tanto es así que el año pasado, sólo en Madrid, 174.000 personas comieron de los alimentos sobrantes de empresas. Caritas de Madrid ha atendido a un 20% más de familias entre junio del 2007 y junio de este año, en relación con el mismo periodo de 2006 a 2007. Según sus datos, el mes en que más se ha demandado ayuda ha sido el de febrero tras la temida cuesta de enero, en la zona sur de la capital, concretamente en Orcasitas, Ciudad de los Ángeles y Vallecas. Continúan explicando que el 60% de los que demandan las ayudas son familias jóvenes de 30 a 40 años, con hijos en edad escolar y que, tras estar pagando la hipoteca que formalizaron en la última década a unos 30 años, ahora tras las últimas subidas del euríbor se ven incapaces de afrontar los pagos de la letra.

Aproximadamente se encuentran igualados en esta situación inmigrantes y españoles.

“España va bien”.

Mientras, el gobierno insiste con medidas insuficientes como promocionar y subvencionar minipisos de 30 metros cuadrados para parejas, por supuesto para “mejorar nuestra calidad de vida”.

Otra medida mejor ha sido el aumentar de cuatro a seis años la cuenta vivienda, ya que si en ese tiempo no se ha encontrado la posibilidad de conseguir una hipoteca, tienen que comprar por comprar o devolver el dinero que han desgravado (15% de lo ingresado por año) más los intereses. Eso sí, en esos dos años más no se podrá aportar más dinero, por lo que no se desgravará nada.

Por otro lado el Grupo Santander ha obtenido un 5,5% más de beneficios que el año pasado por estas fechas, consiguiendo en la suma de los tres trimestres de este año un beneficio neto de cerca de 7.000 millones de euros, eso si esta cifra es inferior a las previsiones de los analistas, y fue facilitada por el grupo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Sólo en esta entidad en septiembre la morosidad aumento al 1,63%, casi el doble que un año antes.

La nota positiva es que en medio de la crisis la picaresca se reduce en el trabajo y bajan también las bajas injustificadas, según AMAT (la patronal de mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades laborales) el 25% de los trabajadores que cogen una baja vuelven al día siguiente, el mejor ejemplo lo encontramos en la automoción, un sector en el que más absentismo laboral sufría y, hoy en día, por miedo a los últimos recortes de grandes empresas, apenas fallan los trabajadores, se acabaron las bajas eternas.

Otra nota positiva ha sido el anuncio de la Seguridad Social de que las pensiones se hallen seguras hasta el 2029, aunque a partir del 2023 se tuviera que hacer uso del Fondo de Reserva. Y eso ha sido posible gracias al esfuerzo de los inmigrantes (1.800.000 personas) que han estabilizado el sistema público de pensiones para otros ocho años más. Y eso, teniendo en cuenta el envejecimiento cada vez mayor de la sociedad.

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