¡Qué estrés de trabajo!

Hsu Ming-Teh/. Desde el año 2000 la intolerancia con la inmigración ha pasado a ser del 10% al 30% actual, algunas veces roza con la xenofobia, a la vez que la inmigración ha aumentado un 86% en estos años, mientras la criminalidad ha bajado un 22% según el índice poblacional. Pero es debido en parte a que el extranjero se conforma con un sueldo más reducido a igual jornada laboral debido a la necesidad, no es por competitividad propiamente dicha como piensa bastante gente. Menos mal que el 70% de los españoles piensa en la integración total de los inmigrantes.

Según un reciente estudio del Observatorio de Riesgos Psicosociales de UGT, que se basó en el análisis de más de 4.000 puestos de trabajo en distintas áreas de actividad, en el 73% de los empleados estaban afectados por el estrés y el resto en situación de riesgo debido a una mala organización, planificación y una directiva errónea, en el 75% de los casos los jefes son excesivamente autoritarios y en un 43% han sido víctimas de algún tipo de abuso por parte de estos. Los que afirmaron sentir estrés laboral en su jornada diaria indicaron que las causas son varias, entre ellas hay que destacar una infravaloración de su capacidad, la inseguridad sobre sus condiciones laborales y su futuro, una excesiva carga mental, indefinición de las tareas diarias, aparte de abusos de autoridad por parte de los superiores.

 

Por lo que, tarde o temprano, la salud física y mental de los estresados empeora y se traslada a su vida cotidiana. Los síntomas del síndrome del “trabajador quemado” o “burnout” son múltiples: sensación de agobio (28%), dificultades para conciliar el sueño (28%), dolor en el cuello (29%), dolores de cabeza (30%), tensión e irritabilidad (31%) y cansancio y fatiga (39%).

 

Al tener en cuenta los que han estado de baja en el último año o han sufrido acoso laboral, UGT descubrió que el 55% tuvo trato vejatorio en forma de gritos, en el 38% creían que su trabajo era evaluado injustamente, el 35% tenía sobrecarga de tareas, el 31% le agobiaba el férreo control de sus horarios, el 23% aseguraba haber sufrido agresiones físicas y el 32% acoso moral (y un 26% en riesgo de sufrirlo). Un 15% asegura haber sido acosado alguna vez y un 2% de forma permanente. Estos datos son preocupantes y destapan sólo la punta del iceberg de la realidad del mercado laboral, la falta de conciliación del trabajo con la vida familiar, abusos de los jefes, horarios maratonianos, etc… Hacen aumentar día a día el bajo rendimiento de los trabajadores, se ha demostrado en numerosos estudios que con jornadas laborales cortas aumenta el rendimiento y el bienestar de los trabajadores.

 

Para colmo, al 95% de las embarazadas que se encuentran trabajando con contrato temporal, no les renuevan el contrato según UGT, CC OO y la Asociación de Abogados Laboristas Asnala, sigue sucediendo a pesar de las políticas de igualdad impulsadas recientemente, de poco vale que el presidente del gobierno quiera darle protagonismo a la reciente Ministra de Igualdad, Bibiana Aido invitándola a hacerse la foto a las puertas de la Moncloa junto a los sindicatos y empresarios en unos momentos como los actuales de “recesión económica”, digo de crisis económica galopante, realmente deplorable. Menos fotos y más políticas de ayuda a las mujeres trabajadoras.

 

Además aunque tengan contrato fijo, en cuanto se enteran del embarazo las coaccionan para que no disfruten de la baja por maternidad y les hacen la vida imposible, según Melina Perugini, abogada y directora de Asnala.

 

El 30% de las embarazadas abandonan el trabajo, pero el resto lucha por sus derechos (su empleo, baja por maternidad o paternidad, reducción de la jornada laboral por lactancia), pero no todas ganan, alrededor de un 90% son readmitidas y el despido se considera nulo.

 

En estas condiciones el tener trabajo es un éxito y no se puede exigir mucho, porque te dicen los jefes que detrás de tu puesto hay miles de personas, por desgracia, más necesitadas que tú y debes dar gracias por estar trabajando. Es un claro abuso diario que sucede día a día en las empresas, mientras el paro aumenta en un país llamado España.

 En Abril el número de parados subió en 37.000 personas, pasando a ser ya 2.338.517 personas según datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración. España va bien… Es inadmisible el que hayan aprobado la jornada laboral de 65 horas (seguramente pensando en que al tener menos tiempo los trabajadores gasten menos, protesten menos al estar más agotados y piensen menos y así superar el bache) y que encima el Banco de España recomiende a las empresas que no aumenten el sueldo de los empleados para “superar la crisis”. Pero eso sí, España va bien… Mientras la cifra de desempleados aumenta.

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