“La mayoría de las familias gitanas no son ni marginales ni famosas…”

dia-gitanos

Olga Pardo / Desde 1971 está institucionalizado el Día Internacional de los Gitanos, celebrado el 8 de abril y, aunque va ampliando su difusión, es una conmemoración poco conocida todavía. España va aumentando su diversidad cultural con gentes llegadas de los cuatro puntos cardinales. Sin embargo, apenas nos acordamos de minorías autóctonas, como los gitanos, con otra cultura y otras tradiciones de extensa historia, que también buscan su lugar en estos nuevos y cambiantes tiempos.

Pensamos que merece la pena conocer más a esta cultura, tradicionalmente poco reconocida, incluso perseguida, en nuestro país. Por ello hemos querido entrevistar a Benjamín Cabaleiro, responsable de Comunicación, de la Fundación Secretariado Gitano.

Durante mucho tiempo la cultura gitana ha sido una gran desconocida, rechazada y asociada a poblados marginales. ¿Cuál es la situación actual en nuestro país?

Se va avanzando, a pequeños pasos y a trompicones, pero se avanza. De vez en cuando los medios de comunicación nos dan alguna alegría con buenos reportajes e informaciones sobre la realidad actual de la comunidad gitana, que van contribuyendo a cambiar esa imagen arcaica.

Pero también, otros muchas veces, tras la de cal viene la de arena y saltan a la palestra los temas de siempre. Buena parte del problema está en que a los medios les suele interesar lo más llamativo y especial, con lo que se van a los extremos y solo hablan de los gitanos marginales, chabolistas, conflictivos… o de los gitanos artistas, famosos. La inmensa mayoría de las familias gitanas que llevan décadas haciendo grandes esfuerzos por la promoción de los suyos, en la educación, en el acceso al empleo, en la convivencia ciudadana… que no son “ni marginales ni famosos”, sino más bien los llamados “gitanos invisibles” que rara vez aparecen en los medios; porque no es noticia que una chica gitana acabe la Secundaria y entre en la Universidad y, sin embargo, para muchas familias, eso supone un cambio que no se había producido en siglos.

Tampoco los medios han prestado mucha atención a recientes acontecimientos que podemos calificar de históricos con respecto al reconocimiento institucional de la comunidad gitana en España, como es la constitución del Consejo Estatal del Pueblo Gitano, que viene a ser el espacio para la participación gitana a nivel institucional, estando representadas las principales organizaciones gitanas y las administraciones cuyas actuaciones tienen más implicación en esta comunidad (educación, empleo, vivienda, etc. ).

Por otro lado, también es muy significativa la constitución del Instituto de Cultura Gitana, dependiente del Ministerio de Cultura, que ya está dando sus primeros pasos a través de Congresos, publicaciones, etc.

Es decir, hay un cierto avance en lo institucional si bien siguen existiendo serios problemas estructurales que afectan a muchas personas gitanas en aspectos como el acceso a la vivienda, al empleo, a la salud y, en definitiva a una plena ciudadanía.

¿Los españoles, en qué se diferencian y que conservan en común con otros gitanos europeos?

La diferencia más notable es que en España se perdió, casi totalmente, la lengua gitana, por la presión de la lengua mayoritaria. El romanó o romaní, que en muchos países de la Europa central y del este todavía conservan -con las particularidades de cada grupo- aquí se fue convirtiendo en una especie de dialecto, manteniéndose bastantes términos del vocabulario (de los cuales más de un centenar han pasado a la lengua castellana) pero utilizando las estructuras gramaticales del español. Es lo que conocemos como el “caló”.

Hay por tanto un tronco común que se empezó a diversificar hace unos mil años, tras la salida de los gitanos de la India, del que todavía se conservan aspectos culturales comunes. En la música, por ejemplo, esto está bastante estudiado y se han hecho muy buenos reportajes, discos y películas sobre ello.

¿Qué falsos mitos sobre los gitanos siguen vigentes y sería bueno que desaparecieran?

Cuando te pones a indagar un poco aparecen muchísimos, supongo que por esa larga historia de grupo social marginado o perseguido, al que siempre se le achacaban todos los males. Por suerte algunos falsos mitos muy antiguos como el de “ladrones de niños” apenas ya se oyen. Es decir, va un poco por épocas. Durante el periodo más duro de la droga en España, en los años 70 y 80, los gitanos siempre eran los mayores culpables. Si el problema principal es la vivienda, se les achaca entonces que sean siempre los beneficiarios de las viviendas sociales… Si hay atascos en los servicios sanitarios es porque los gitanos van en tropel a las urgencias, y así continuamente. Luego se hacen estudios que vienen a demostrar lo contrario, pero éstos no llegan al gran público, no tienen el impacto de la noticia sensacionalista en prensa o televisión.

¿Qué se pretende con el Día Internacional de los Gitanos?

La gente está un poco cansada de tanto “Día de…” pero, al menos por el momento, es algo que funciona con los medios de comunicación. Y no están los tiempos como para perder la oportunidad de que, al menos un día al año, se hable bien de los gitanos y de la cultura gitana en los principales medios de comunicación. Supone, sobre todo, una llamada de atención a la sociedad, para también hacer oír ese “estamos aquí” ya que la indiferencia, el olvido, pueden ser tan peligrosos como esa persistente mala imagen. En Estados Unidos creo que hay mucha gente que piensa que los gitanos son una especie de leyenda, como las sirenas o los vampiros, que no son reales. Para evitar llegar a situaciones tan absurdas, es importante que los gitanos y las gitanas vayan teniendo su voz y su espacio en la sociedad española.

¿Se está consiguiendo?

Poco a poco. Ha habido en los últimos años bastantes apoyos institucionales: en los partidos políticos, en los ayuntamientos, diputaciones, gobiernos autónomos, en las Cortes, etc. Y, por otro lado, desde las pequeñas asociaciones de las distintas localidades se viene realizando una movilización, sobre todo festiva, con niños, con familias gitanas que participan en programas sociales, etc., que es también muy importante que vaya cuajando, que vayan interiorizando esta celebración para que, cada año, puedan preparar con la mayor antelación posible los actos, mejorando así cada vez más la calidad y la repercusión de los mismos.

¿Que actividades se celebran en Madrid con motivo de este día y cómo se puede participar?

A nivel estatal este año se va a celebrar un acto institucional, en el Centro Reina Sofía: la entrega de los Premios 2008 del Instituto de Cultura Gitana, que se conceden a un escritor y profesor universitario, un historiador, una cantaora, un pintor, una empresaria y un político; por cierto, todos profesionales de primerísima fila y, menos uno, todos gitanos. A nivel autonómico está previsto, como en años anteriores, un acto de recepción por parte del Gobierno Regional a las organizaciones gitanas madrileñas en la Real Casa de Correos de Madrid. En nuestra sede de la Fundación en Vallecas (El Pozo) vamos a tener, como otros años, un acto más bien lúdico, con las familias que vienen participando en diferentes programas. Habrá actuaciones de percusión, cante y baile; una obra de teatro del grupo de Alfabetización; una muestra de fotos; una rifa para recaudar fondos para una excursión que realizarán las mujeres y para finalizar, una merienda preparada por un grupo del curso de cocina. A esta celebración puede apuntarse todo el que quiera. En cuanto a otras maneras de participar, de apoyar a la comunidad gitana, cada uno con su granito de arena, creo que puede ser muy interesante intentar acabar de una vez por todas con esos prejuicios que todavía existen hacia los gitanos, intentando hacer ver a quien los tiene o los manifiesta, que no se debe generalizar. Nosotros difundimos hace unos años una campaña con el lema “Conócelos antes de juzgarlos”, con el fin de que se reflexione antes de emitir esos comentarios o chascarrillos negativos hacia los gitanos, esas generalizaciones que quieren hacer ver que todos los gitanos son iguales cuando en realidad es una comunidad muy hetereogénea.

Para acabar, una curiosidad, ¿de dónde viene la palabra “payo” y a quiénes se aplicaría?

Creo que no está del todo claro el origen; la versión más difundida es que viene de “payés”, el término por el que se conoce a los campesinos catalanes. La mayoría de los gitanos entraron en la Península por el Noreste, por lo que pudieron ser estos payeses catalanes o aragoneses los primeros que se encontraran, y al adaptar la palabra al singular con sus formas gramaticales, quedaría el singular como “payó” o “payo”.

En romaní, para referirse a los “no gitanos” se usa el término “gadje”, que en España ha tomado la forma de “gaché” o “gachí”, pero también se usan otros términos como el de “payos”, “castellanos”, “paisanos”…

Anuncios