Mujeres afrocolombianas

PENSAMIENTO HUMANISTA DE LAS MUJERES AFROCOLOMBIANAS

Rosalba Castillo Riveros / Colombia. Cali es el lugar de nuestra residencia, un lugar muy especial de Colombia en donde sus días y noches calidas, la amabilidad, y hospitalidad de su gente hace que sus visitantes no deseen salir del territorio. Sin embargo, hoy Cali vive la crisis más violenta de su historia reciente, por el desempleo y la violencia indiscriminada bajo su aparente paz y tranquilidad. Para la mayor parte de sus 2.300.000 (dos millones trescientos mil) habitantes, cualquier tiempo pasado fue mejor, el presente se soporta con dificultad, en general bajo el signo de la supervivencia y la esperanza de un futuro mejor, pero con un alto índice de violencia y muerte, especialmente en su población joven y grupos étnicos minoritarios.

Nunca antes como ahora se había logrado en Cali un consenso tan unánime sobre la necesidad de diseñar y poner en marcha una política social humanista, que enfrente con vigor y a través de la no violencia las actuales y difíciles circunstancias.

A quienes más se les ha deteriorado la calidad de vida es a los grupos vulnerables y excluidos, importante franja de la población (se llama excluidos a las personas o grupos que por muy diversas circunstancias, se encuentran imposibilitados o inhabilitados para el ejercicio pleno de sus derechos sociales, son poblaciones que subsisten en situaciones de alto riesgo con barreras educativas, culturales y de acceso a los servicios públicos, generalmente están por fuera de los circuitos y círculos políticos, de manera que no pueden incidir en las decisiones colectivas).

A esos grupos vulnerables pertenecen las mujeres, quienes son las más afectadas por la violencia pero en especial las mujeres afro colombianas-negras que, además, son las más pobres descalificadas y ultrajadas por la sociedad, a las cuales violentan en sus hogares, en el trabajo, en la calle, en el enfrentamiento armado son eliminadas por los actores violentos y sometidas sexual, social y políticamente tanto en el campo como en el sector rural. Sometidas por la fuerza a permanecer en los lugares de conflictos como rehenes para obligar a sus padres, hijos hermanos, compañeros maridos. En los sectores urbanos hay muchas mujeres que aparecen asesinadas o son desaparecidas por sus compañeros, esposos amigos, sin abrirse investigación, ni aparecer culpables, no se les da oportunidad de trabajar, se encuentran dentro del sector de la informalidad.

Nuestras mujeres son abusadas en su infancia, en sus hogares por sus parientes más cercanos, prostituidas, no son bien atendidas en sus reclamos por parte de los funcionarios de justicia, primero son eliminadas que puestos en marcha procedimientos judiciales y administrativos para protegerlas, políticamente tienen muchas dificultades por la cultura machista existente en el Estado, que dificulta su trabajo político, además de la tensión entre el rol familiar y el político que les impide asistir asiduamente a las reuniones sociales, comunitarias y políticas.

Por las anteriores razones las mujeres afro colombianas negras humanistas estamos desencadenando procesos sociales con connotación humanista en búsqueda de la paz con fundamento en criterios que nos definen y en medio de perspectivas alentadoras y es por eso que en todo el ámbito del quehacer social de las mujeres humanistas la cuestión de la paz se esta asumiendo como la prioridad nacional.

Nosotras tenemos la fortaleza de oponernos a las arbitrariedad de la barbarie, de la crueldad y de la muerte porque como mujeres somos portadoras de vida, justicia, equidad y paz, como mujeres representamos el triunfo de la vida sobre la muerte, de la libertad sobre la opresión de la igualdad y el respeto de la otra y el otro, el respeto por la diferencia en contra de la discriminación y de la honestidad sobre la corrupción.

Desde la no violencia del Movimiento Humanista, las mujeres afro colombianas- negras predicamos la resistencia civil, la denuncia de las injusticias, la participación ciudadana permanente, la derrota de la violencia intrafamiliar cotidiana, la violencia de la guerra, la indiferencia de los funcionarios a las quejas de las mujeres y en la aplicación de las leyes.

El movimiento humanista es para nosotras un poder ajeno a la violencia y nos sirve de método para la solución de nuestros conflictos, método que estamos construyendo desde las acciones cotidianas humanistas, allí donde todas y todos podemos actuar. Las humanistas somos células de personas dispuestas a facilitar el crecimiento de nuestro grupo y su extensión en el mundo, al cual vinculamos a las personas que nos rodean en el trabajo, en el barrio, en la familia, en el lugar de estudio, para manifestar fuertes gritos ¡Aquí estamos las humanistas! Somos agentes de cambio no violentas. Pretendemos el desarrollo a escala humana y somos conocedoras de que el desarrollo a escala humana requiere como uno de sus apoyos fundamentales la formación de capital humano, es decir el empoderamiento, la apropiación de conocimientos humanistas por parte de las y los individuos a lo largo de sus vidas y la existencia de condiciones del entorno personal para lo cual hoy el humanismo entra a las instituciones educativas y jóvenes entre 11 y 17 años, porque en todos los niveles las mujeres tenemos que intervenir para reconstruir el tejido social y la paz como patrimonio de nuestros hijos, nietos y humanidad entera.

Para lograr avanzar, las humanistas afro colombianas- negras, consideramos que debemos establecer alianzas estratégicas, recrear vínculos de confianza con acercamientos ágiles, con agendas básicas de mujeres humanistas con profundas raíces en la educación en donde lo humano sea lo principal.

Los principios del humanismo entonces son para nosotras el hilo conductor para apoyar el mejoramiento del papel de las mujeres afro colombianas- negras en el desarrollo, que ha contribuido además a una conciencia cada vez mayor y a la necesidad de adoptar un enfoque nuevo más amplio para asegurar un desarrollo justo y eficaz.

Por lo tanto SILO es para nosotras no sólo un formador de conducta, sino también un guía social que con sus principios humanistas de no violencia nos ha permitido avanzar en la búsqueda de la igualdad entre hombres y mujeres, haciendo hincapié en la interculturalidad como objetivo estratégico, para el desarrollo humano sostenible centrado en la PERSONA y el avance de la sociedad civil.

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2 comentarios en “Mujeres afrocolombianas

  1. Lo anterior es bastante importante, requiere de estudios detallados que permitan dimensionar el problema que vive la mujer afrodescendiente en un pais como Colombia.
    Precisamente en mi trabajo de grado -el cual estoy realizando en este momento- expongo e intento aclara puntos claves como por ejemplo el mercado laboral para la mujer afrodescendiente. Asimismo, caracterizo esta poblacion tan vulnerable intentando proponer politicas publicas que se implementan y que permitan un mejoramiento continuo en el nivel de vida de las mismas.

    Estoy interesada en obtener mucho mas infomacion especialmente con la autora de este documento.

    Gracias

  2. Saludos, Diana. Me temo que no me va a ser posible contactarte con la autora del texto, que nos llegó con motivo de unas jornadas del Centro de las Culturas en Madrid. Si doy con el correo en que me llegó el material, trataría de pasarte el contacto.

    Por otro lado, te invito a participar en la Gaceta Intercultural con algún artículo o ponencia, si nos ayudas a ampliar y enriquecer el tema sería estupendo.

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