Participación política

Olga Pardo / ¿Tiene sentido la política? ¿Y tiene sentido participar en política? La política actual está tan desprestigiada a nivel del ciudadano de a pie que participar en lo político se convierte, paradójicamente, en una pesada obligación, olvidando que es un derecho que costó muchos siglos alcanzar para todos y, dada la urgencia del momento actual, es también una necesidad.

Se acerca el periodo de elecciones en España y para mucha gente eso sólo significa spots de partidos a todas horas, políticos aburridos largando mítines que a nadie interesan o que sólo algunos se creen…

Un porcentaje menor se interesa por la cuestión política en la medida de cómo le afectan las acciones que pueda realizar cada partido, pero para ellos el interés no irá más allá de votar el día de las elecciones…

Ciertamente, la política es un tema tabú, no se habla de política, aunque eso empieza a cambiar un poco. Ocurrió que toda una generación, los que nacimos de los 70 en adelante, heredamos tal desilusión y tal descreimiento hacia todo lo político que, preguntar a cualquier joven de los 80 o los 90 por su adscripción política tenía como respuesta un encogimiento de hombros, un “yo paso” o un “soy apolítico/a”.

La generación anterior venía quemada de la etapa previa, los militantes de los 60 y los 70, que fundaron partidos e iniciaron la andadura democrática se acomodaron o se volvieron cínicos…

Menudo panorama. Si Aristóteles levantara la cabeza…

Política, de la palabra griega “politikós”, que significa “ciudadano, relativo al ordenamiento de la ciudad”, a su vez relacionada con la palabra “polis” (ciudad) donde se inventó la democracia y el ágora, la plaza abierta donde se debatían los temas relativos a la ciudad, donde se inventó la filosofía, tal como la entendemos en Occidente.

Hemos perdido la cultura de la participación política o tal vez nunca la hemos adquirido en condiciones. Entendemos que con tener democracia ya está, no hay que hacer nada más. Lo cual es bastante grave. Porque si un pueblo renuncia a participar, si la política se institucionaliza, se convierte en cosa de profesionales, en algo desprestigiado de lo que mejor alejarse… ¿eso, a quién beneficia en realidad?

Nos quejamos de los partidos políticos tradicionales, pero sostenemos un sistema que potencia el bipartidismo y anula toda posibilidad a los partidos pequeños, a la diversidad. No nos gusta lo que hay pero no proponemos nada nuevo.

Si volvemos al significado originario, política tiene que ver con participar en lo público, en aquello que nos concierne a todos, con implicarse en los problemas de mi barrio, con organizarme con mis vecinos para proponer soluciones, para reclamar al que tenga la función de gobernar en cada momento que atienda verdaderamente a las necesidades de la gente. Tiene que ver con comprometerse con la realidad en la que vivo y con tener un proyecto de sociedad, una imagen de hacia dónde queremos ir.

Y todo esto, utópico para muchos, irrealizable para otros tantos, en realidad es una elección. Por mucho que quieran convencernos que vivimos en el mejor de los mundos posibles o de que las cosas son como son y siempre han sido así (por fatalismo o por interés) lo cierto es que el mundo se construye con intenciones humanas, a partir de necesidades que nos mueven a cambiar modelos que se nos quedan pequeños. Y si no nos movemos es porque, en realidad, estamos bien así. “Virgencita, virgencita… que me quede como estoy”.

Pero no todo es pasividad. También hay gente con una nueva sensibilidad, que ya no se cree esos tópicos y que siente que la urgencia del momento actual (cambio climático, pobreza intolerable, etc.) necesita una respuesta.

Por ello empiezan a organizarse movimientos, algunos todavía con viejas consignas ya desfasadas (como patria o muerte, venceremos), pero otros buscando algo nuevo. Empieza a haber gente que se informa, que charla de temas políticos, organizan acciones, ponen en marcha foros y tratan de encontrar nuevas formas de participación.

Leí, hace tiempo, esta pintada en una pared: “Si la vida que vivimos no es digna, la dignidad es luchar para cambiarla”. Para hacerlo la política es una herramienta más. Aunque una de mis frases favoritas es de Gandhi, constructor de nuevas formas de lucha social a través de la no violencia: “Se tú el cambio que quieres ver en el mundo”.

Cambiando el derecho a la salud por el negocio

La Plataforma 10 Minutos de Madrid denuncia la privatización de la Atención Primaria de Salud en la Comunidad de Madrid.

En un contexto de recorte económico presupuestario para la Atención Primaria de Salud (AP) en la Comunidad de Madrid (un 0,7% menos que el año anterior), una congelación de facto de plantillas y recursos humanos y un aumento de la población a atender (un 20% mas en los últimos 5 años), la Consejería de Sanidad ha anunciado que próximamente se va ha proceder a una profunda reorganización en el funcionamiento de algunas zonas de Atención Primaria al hilo de la construcción, bajo la formula de concesión administrativa pública, de 4 nuevos hospitales privados en otros tantos distritos sanitarios de nuestra región (Carabanchel, Collado Villalba, Mostotes y Torrejón de Ardoz).

Esta reorganización se hace siguiendo el llamado modelo Alzira y supone que los centros de salud y los ambulatorios de especialidades también van a depender a todos los efectos de estos nuevos hospitales y serán gestionados siguiendo el mismo modelo de organización privada y de subordinación a los intereses económicos de la empresa concesionaria correspondiente.  

De confirmarse estas noticias la nueva situación sanitaria así creada va a suponer:

  1. No resuelve ninguno de los problemas que la AP de Madrid tiene desde hace años y que se ha ido acrecentando en los últimos: masificación en los centros de salud, déficit de tiempo para la atención en consultas, escasez de recursos y personal, falta de participación profesional y ciudadana, burocratización de consultas, listas de espera, deterioro en la calidad asistencial y un largo etcétera que la P10M ha venido denunciado sin que se nunca se hayan puesto los medios ni se haya abierto un proceso de dialogo por parte del a Consejería para su solución.
  2. Inicia el proceso de la privatización de la Atención Primaria en nuestra Comunidad pues los centros que estén en la zona de los nuevos hospitales a construir van a depender organizativa y económicamente del hospital privado de esa zona de acuerdo un modelo centrado en la rentabilidad económica empresarial que ha demostrado repetidamente su escasa eficiencia y un importante tendencia a la selección y exclusión de pacientes poco “rentables” como son una parte importante de los que atiende habitualmente la Atención Primaria: crónicos, ancianos, discapacitados, en desventaja social, etc.
  3. Rompe por completo el modelo organizativo actual de la AP (nivel básico y organizador del sistema sanitario y basado en el trabajo en equipo) y supone una vuelta al hospitalocentrismo y el desempeño individualista profesional centrado en lo exclusivamente asistencial, vaciando a la AP de sus principales fines y de contenidos, como son la prevención, la promoción y la educación para la salud, y convirtiéndola en un mero filtro asistencial para un hospital mercantilizado y centrado en el “negocio”de la salud.

Por todo ello desde la Plataforma 10 Minutos creemos que no es este el cambio que la AP de Madrid necesita, si no que por el contrario se pretende profundizar su deterioro y eventualmente la aboca a su desaparición.

Por tanto llamamos a la movilización inmediata tanto de los ciudadanos como de los profesionales para detener los planes del gobierno regional y así evitar el desmantelamiento y privatización de la Sanidad Pública y de la Atención Primaria de la Comunidad de Madrid.

Plataforma 10 Minutos de Madrid

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Humanistas de Kenia denuncian la guerra tribal en el país

Y llaman a reflexionar sobre las causas de fondo.

Cientos de personas han muerto tras las últimas elecciones

La Internacional Humanista está difundiendo un comunicado denunciando la catastrófica situación de Kenia y donde denuncia cada una de las circunstancias la rodean. “Los Humanistas de todo el mundo denunciamos este juego de políticas tribales en Kenya y queremos dirigir la luz sobre los verdaderos responsables, y estamos convocando a todos los keniatas a formar comités locales y arraigados por la No-Violencia”, afirma el texto.

Para los humanistas, tanto de Kenia como del mundo, la continuación de los disturbios sociales en Kenia es sumamente preocupante. Esta situación, que en realidad ha estado amenazando desde la independencia, está llegando ahora a un punto crítico. Estamos enfrentando una situación donde el pueblo de Kenia ha sido manipulado a través del falso juego de tribu contra tribu. De un lado están supuestamente los amigos de los kikuyus, y del otro lado están supuestamente los amigos de los Luos.

Sin embargo, los humanistas vemos este juego como lo que realmente es: un juego de dos hombres que luchan por su propio poder personal. Dos hombres que no se detendrán por nada para llegar a la cima; desde donde tienen acceso a todos los contratos a firmar; desde donde pueden controlar adónde va la ayuda y quiénes se pueden llevar los porcentajes más altos para sus propios bolsillos.

Esta situación es un legado repugnante de la colonización donde algunas personas fueron envueltas con favores para poder controlar todo. Se profundizaron e intensificaron las divisiones entre las tribus. Las tribus fueron caracterizadas usando palabras como por ejemplo: ladrón, egoísta, corrupto, vanidoso, promiscuo, etc.

En vez de buscar la armonía entre las personas, por décadas el reino post colonial buscó seguir profundizando estas divisiones. Los políticos sabían bien que el “divide y reinarás” era un camino fácil para acceder al poder.

Hoy, el problema en Kenia no trata de la lucha de tribu contra tribu. El problema trata de que una vasta mayoría de la población vive en condiciones miserables mientas que una diminuta mayoría vive como reyes en sus suburbios adinerados. Los Humanistas de todo el mundo denunciamos este juego de políticas tribales en Kenia y queremos dirigir la luz sobre los verdaderos responsables.

Denunciamos los viejos poderes coloniales que crearon el sistema en primer lugar y que sabían muy bien que estableciendo un sistema que puede ser fácilmente manipulado, los verdaderos asuntos de la pobreza, la salud, la educación, y una vida digna quedan puestos a un lado. En este sistema el “Neo-colonialismo” puede prosperar; un sistema donde el pueblo de Kenia tiene acceso al poder político, pero donde los bancos y todos los recursos del país -el poder económico- son controlados por intereses extranjeros. Es bien sabido que África pagó su deuda ya varias veces. ¿Por qué África todavía sigue pagando?

El hecho de que los viejos poderes coloniales y los EEUU (actualmente todos miembros del rico occidente y miembros de organizaciones como la UE y el G8) miran para otro lado y no hacen nada mientras Kenia se está quemando, muestra su complicidad con los acontecimientos que ahora están teniendo lugar. En esta situación vemos una estrategia más amplia del genocidio. Es la estrategia implícita del G8, UE y cada vez más de China; una estrategia que permite que millones de seres humanos mueran año tras año de malaria y SIDA cuando estas enfermedades son perfectamente curables y prevenibles; una estrategia de fomentar las guerras civiles para controlar recursos de minerales y petróleo y para vender armas; una estrategia que utiliza la interminable fuente de mano de obra barata forzada a trabajar en condiciones indignas, sin derechos, sin protección.

También denunciamos a Mwai Kibaki y Raila Odinga -dos hombres que podrían hacer tanto para llevar el cambio a Kenia- por permitir dejarse manipular de este modo, por permitir que sus seguidores salgan armados a la calle, por permitir que la policía utilice gas lacrimógeno y balas reales, por no exigir ni insistir en la no violencia para resolver este conflicto. Ellos saben lo qué están haciendo y lo están haciendo con la peor de las intenciones: su propio beneficio personal.

Rendimos tributo a africanos que están tratando y han tratado de ayudar para superar esta situación. Rendimos tributo a Julius Nyerere, el último presidente de Tanzania que, justo del otro lado de la frontera con Kenia, ayudó a constituir una nación que valoró a los seres humanos por encima de la tribu de la que vienen.

Agradecemos a John Kufour y Kofi Annan, dos ghaneses que están tomando un profundo interés en encontrar una solución no-violenta para superar esta situación y también agradecemos la contribución de personas como Graca Machel de Sudáfrica y Benjamin Mkapa de Tanzania.

También rendimos tributo a Nelson Mandela cuyo gobierno mostró el camino de la verdad y la reconciliación; un proceso que esperamos encuentre algo de utilidad en la Kenya del futuro.

Los Humanistas de los 5 continentes del mundo estamos viendo la situación con gran preocupación y estamos dispuestos a ayudar de la manera que nos sea posible.

Estamos convocando a todos los keniatas a formar comités locales y arraigados de la No-Violencia, tomando el camino de la no-violencia mostrado por Mahatma Gandhi, Martin Luther King y Silo.

Convocamos a todos los humanistas africanos a unirse a la lucha para terminar el neo-colonialismo y exigir el fin de la fraudulenta e ilegal deuda del tercer mundo.

Convocamos a todos los gobiernos africanos a no quedarse en silencio, a no admitir que formen parte del neo-colonialismo. Muestren su solidaridad con la populación de Kenia. Rechacen los pedidos de armas para ser exportados a Kenia; ¡no permitan que entren armas al país! ¡Exijan el fin de la interferencia extranjera en los temas de África para que África pueda encontrar los medios para resolver sus propios problemas y que se intervenga solamente sobre la base de las resoluciones de la ONU!

Exigimos a los Gobiernos Occidentales y las multinacionales que pongan fin a la explotación de África que responde únicamente a sus propios intereses egoístas en lo que se refiere a recursos de minerales y petróleo. Exigimos al Consejo de Seguridad de la ONU que haga un seguimiento de la situación en Kenia con la urgencia y preocupación del caso y que prepare todos los medios necesarios para una rápida intervención en caso que la situación requiera de una intervención para mantener la paz.

Finalmente exigimos que se permitan y se realicen los esfuerzos de mediación y que ambos lados cumplan con este proceso. Si esto resulta en la necesidad de nuevas elecciones, los Humanistas de Kenia y la Internacional Humanista estamos dispuestos a ayudar en lo que la comunidad internacional estime útil.

Por la Internacional Humanista firmado por,

Giorgio Schultze, Portavoz del Nuevo Humanismo para Europa

Tomas Hirsch, Portavoz del Nuevo Humanismo para América Latina

Chris Wells, Portavoz del Nuevo Humanismo para América del Norte

Sudhir Gandotra Portavoz del Nuevo Humanismo para Asia-Pacífico

 

CARTA de Sarah Navalayo Osembo, una humanista que cuenta sus impresiones sobre su país, Kenia.

El velo del Islam

Neda Yabali / El velo. ¿Un símbolo religioso o tiene un función? ¿Por qué parece que tiene tanta importancia para la mujer musulmana? ¿Hay solo una respuesta? Cada mujer musulmana tiene su propia razón para llevarlo. ¿Hay sólo una manera de seguir el islam? Como en otras religiones hay siempre estereotipos. ¿Cuál es la historia subyacente?

El Islam se originó en un clima desértico. En condiciones difíciles para sobrevivir la gente del desierto llevaban ropas que los protegían del calor, del sol y de las tempestades de arena. Los cubrecabezas y ropas largas, anchas y vaporosas eran la vestimenta evidente para hombres y mujeres. Y eso era antes de la era del Islam. El Islam nació allí y el velo se convirtió en un símbolo religioso de la mujer musulmana. Pero, ¿cómo explicar el velo? La gente del desierto no eran musulmanes antes del siglo 600.

La palabra “hiyab” significa velo. La palabra apareció en el corán cuando el profeta Moammad estaba en una situación que no sabía cómo afrontar. Era su noche de bodas. Todos los invitados se habían ido, excepto tres hombres. El profeta se impacientó por eso. En esta situación hablaba con los hombres, con su esposa a su lado detrás de un velo. Ese velo tenía un significado de protección entre la vida privada y la sociedad que existía sin respeto a la intimidad.

El velo. Una protección. Era una manera en que se protegía a las chicas adolescentes. Una manera en que se escondían un cuerpo en cambio físico. Además se escondía la belleza de la mujer. Escabullirse a las miradas de los hombres también es una libertad. Detrás de un velo es posible para una mujer pasear con un hombre a su lado. Si nadie puede ver la cara de esta mujer, ¿como puede alguien saber que el hombre que está acompañándola no es su “hermano”?

El velo. Para mucha gente un símbolo religioso. Un modo para tener respeto en una sociedad. Una forma de demostrar su creencia sin tener preguntas sobre eso. Un velo explica todo.

Cuando llegó el velo al mundo occidental era un fenómeno incomprensible, algo desconocido mientras que en el mundo árabe siempre ha sido algo indiscutible. Con el velo, el Islam llegó al mundo occidental y se convirtió en el símbolo religioso más evidente de la mujer musulmana. Pero ¿es cierto que el velo sea tan desconocido para el mundo occidental? Podemos compararlo con el velo de las monjas católicas.

El velo. Un velo de belleza. El velo se ha puesto de moda. Diferente colores, tipos para periodos diferentes. Hoy en día es un símbolo femenino más que nunca.

Pues, preguntamos por qué las mujeres musulmanas llevan velo. ¿Para ser libres, por belleza, para tener respeto, por opresión o todavía tiene una función? ¿Hay sólo una respuesta?

Puede ser que la historia haya producido normas que se convirtieron en tradiciones. Y la respuesta cae en olvido. Con el tiempo el velo adquiere nuevos aspectos con nuevos significados.

Otras noticias:

Artículo sobre el tema del velo en Nurain Magazine

La ciencia como obra de arte

Santiago Elegido / Hoy en día, se ha instalado la creencia de que el arte, al menos, es creación. Se tiene la vaga sospecha de que un producido científico podría ser considerado como “una obra de arte”, pero no se termina de creer del todo.  No se deja de reconocer cierta creatividad al pensamiento abstracto, a la síntesis conceptual o al discurso analítico. Pero se produce cierta división, al pensar que cuanto más “certero” es dicho pensamiento, más coincide con “la realidad” y menos “creación” es, menos “subjetivo”.

Ya no se cree, como en el siglo XIX, que la ciencia nos diga “la realidad”. Lejos estamos de creer que “sabiendo la trayectoria de todos los átomos del cuerpo humano, podemos saber su comportamiento”. Ni nos parece, en fin, que del mundo de la ciencia nos venga a venir develado “cómo son las cosas”. Venimos a pensar: de la interioridad del alma humana, la ciencia… poquito… e inversamente: un puente, un ordenador o un coche… primero ingeniería; luego “que sea bonito”.

Y curiosamente, en el Renacimiento, se veían a sí mismos más como artistas que como científicos. Pero como eran tiempos de inquisiciones y de espadas… tampoco se creían especialmente que su incipiente ciencia fuese gran cosa… Cuando emerge Newton, es también un esotérico que cree ya vérselas con “la realidad misma”. Desde ahí, que casi le llamaran “artista” no parece que le hiciese mucha gracia.

La Edad Media… oscura: se sirve del arte clásico. Pero no es hasta la reintroducción de Aristóteles el que se valore otra cosa que no sea la pintura y la construcción de iglesias.

Los romanos, mucha técnica, mucha y buena praxis, pero poco fundamento.

Es en los griegos donde pareciera que se trata el pensamiento con mucha seriedad. Las ideas son algo “que está ahí”, que hay que des-cubrir. Vienen “de otro lado”. Son algo más allá de esta realidad. Son, vaya, la verdadera realidad.

Y esa creencia… esa creencia es la que ha hecho el gran divorcio entre arte y pensamiento. Puesto que el arte “no es real” y la ciencia aspira “a ser real”.

Todavía hoy, en medio de la crisis donde la física persigue una “materia oscura”, la psicología no sabe si es conductista, o psicoanalítica, todavía hoy, los matemáticos, en medio de la crisis, a su lugar de estudio le llaman “facultad de ciencias exactas”. Impresionante. ¿Cabe mayor aspiración a representar “la realidad misma”?

Y luego, su irresponsabilidad. Igual te fabrican una bomba que te borra una ciudad con millones de habitantes… pero ellos solamente “la pensaron”.

La gente sospecha que hay algo muy sucio en todo eso. Pero… “así son las cosas”.

Se dirá entonces que es “de artistas” enfrentarse con el sistema. Y “de científicos” inventar las bombas que nos masacren. Los de “las pinturas y los libros” a la pobreza. Los otros, los recursos. De ellos depende nuestra comida, la medicina para nuestras enfermedades… en fin. ¡Un desastre!

¿Y si las cosas no fuesen así? Porque va a resultar que la ciencia es construcción… y ya desde sus orígenes arrastra una creencia… que, muy extremadamente, se funda en considerar que ella se limita a describir “lo que es”. Y no a interpretarlo… como cuando alguien dice “lo sagrado”, sin caer en cuenta de que es necesario interpretar con bondad “lo sagrado”.

¡Veamos el mecanismo!

Cuando veo una cosa, cualquier cosa… una silla… la veo y la reconozco. Y también estaba predispuesto a verla… en realidad veo poca silla… veo una mancha roja, al lado de otra mancha más difusa… de otro color… y además miro poquito… porque lo que me interesa es la comida que tengo delante… tres tiempos ahí… un pasado, que me ayuda a reconocerlo; un futuro… que hace que no me quede cuatro horas mirando como bobo la sillita… y una percepción.

Pero la sensación que impregna mi ojo… cuatro trazos de color.

Y esto es “lo que hay”. ¡Cuatro trazos de color rodeados de manchas que  co-presentemente están a su alrededor! Como cuando a veces miramos una foto y no reconocemos las figuras hasta pasado un rato… y entonces decimos: ¡pero si estaba claro! ¡Cómo no me había dado cuenta!

Esa mancha, que por arte de birli-birloque he convertido en silla… la veo un instante. Luego ya no existe. Es pasado. Ya no es. Y ahí pasa a memoria… que el tiempo sigue haciendo presente otras cosas… otras sensaciones que convierte en percepciones… la conciencia infiere más de lo que percibe.

A memoria pasan “las manchas” y la estructuración que se hace de las manchas… la silla. Con una particularidad… que a medida que pasa el tiempo, la mancha y la silla, se van perdiendo… se van haciendo como fantasmagóricas. Se van olvidando. Es necesario “repintarla”, evocarla… y volver a “reconstruirla”. Tener buena memoria es recordar una cosa… muchas veces. Construir y reconstruir.

Fíjense, porque cuando en un juicio, una persona ante el jurado describe con todo lujo de detalles lo que ocurrió… en realidad, ese “lujo de detalles” es reconstruido. E inventado. Si describiese bien la impresión original… poca cosa podría decir. Casi todo diluido, fantasmagórico. Y es así, porque sino habría dificultades… iríamos más atentos a “lo que ocurrió” que a lo que nos ocurre de efectivo o nos va a ocurrir. Difícil sería diferenciar una cosa “que ya aconteció”, menos mal que diluida en el pasado, de otra de efectivo acontecer.

Para entendernos: más que  sensaciones, casi podríamos hablar de “protosensaciones” que luego configuramos en maravillosas percepciones. Y más que recuerdos, tenemos reminiscencias o proto-reminiscencias. De ahí construimos fantásticos recuerdos. El resto, como dirían nuestros amigos italianos… “parole, parole…”. Puritito rollo. Peritita imagen, representación, creación.

Ahora bien… que la imagen “recreada” pueda coincidir con la imagen percibida… tiene que tener con que alguna estructura hay en común entre esa reminiscencia y esa imagen… esa sensación y esa percepción.

Y es lo que hace el científico, el pensador. De cuatro datos, más dos recuerdos confusos… Afina mucho en que su maravillosa construcción… afina mucho en que las “cosas en común” estén ahí. Puedo recordar con pelos y señales una cosa, porque la reconstrucción, tiene lo esencial de eso que es reconstruido. Algo tienen en común. Un mínimo que, por ser esencial, es lo que permite la reconstrucción. Cuatro patas, un respaldo, color rojo… ¡¡¡Una silla!!! Y ahí, coloreo… la redibujo entera. Pero cuatro patas, un respaldo… y nada más es lo que hace a la silla. Y “retengo” la imagen. Y la “recreo”.

Y ese fue el error primerizo de nuestros amigos griegos… que, cuando recreaban cosas… creían que eran “tal cual las habían visto”. Y no sospechaban que se las estaban “reinventando”. Y de tanto ejercitar el músculo de la imaginación, de tanto confundirlo con “la realidad misma”, se les hicieron evidentes las esencias… en la intimidad, se les aparecían las primeras imágenes, las primeras grabaciones… y al ver sus fantásticas recreaciones… aparecieron las esencias… Apareció el “pensamiento racional”.

¡Una obra de arte!, ¿no les parece?

¡Y de ese lío, tenemos ahora el problema!

El artista, cuanta menos ciencia utiliza, más artista se cree. El científico, cuanta más ciencia crea, menos artista se considera. Y andan disociados, a la greña. Y no se da cuenta el artista de que hoy, para hacer arte, necesita un montón de tecnología. Y el científico pierde sensibilidad social… no se da cuenta este último, que como todo artista, su creación es para dar respuesta a las necesidades del ser humano concreto y actual… hoy amenazado por un sistema sin escrúpulos capaz de apelar a las bombas nucleares y a los golpes más bajos para codificar, para violentar a su prójimo.

Digámoslo entonces y con la boca grande: Leonardo pudo pintar a la Gioconda porque tenía ciencia… mucha ciencia para su época. Y como todo gran científico… era un artista.

Y Cervantes pudo escribir el Quijote, porque conocía la cultura árabe en profundidad; y, casi como hizo Einstein con su teoría de la relatividad, pudo pasear su mirada “desde otra cultura” y “desde otro tiempo”; a la pequeña cultura encerrada en sí misma que vivía enquistada en un tiempo casi anterior en 200 años para su época, que era en ese momento el pueblo castellano.

Y a Silo, algunos le consideramos “el mayor de los poetas”, porque es el guía espiritual de los nuevos tiempos, que tienen su evangelio social y su lenguaje tecnológico.

Después de todo, tal vez el destino de occidente sea poner su ciencia, su pensamiento racional, encuadrado al servicio de algo que va más allá de él, al servicio del resto del mundo. Haciendo eso, limitaría el “racionalismo”, previniendo excesos que han conducido a los absolutismos e idealismos más aberrantes. Y tal vez ese sea su gran aporte al Arte Universalista.

Estos días me he hecho una pregunta…

Ruth Fernández Cifuentes* / Desde estas páginas quiero lanzaros una pregunta a la que no encuentro solución. Desde hace tiempo me vengo preguntando porque algunos padres de adolescentes se quejan tanto del comportamiento de sus hijos. Ahora os explico porque os digo esto. Desde hace algunos años trabajo dando sesiones de normas y límites y comunicación para padres y madres con hijos de cualquier edad, pueden acudir cuando quieran, las veces que quieran, pueden hacer todas las preguntas que quieran, plantear sus miedos sin problemas y en la medida de lo posible alguna de mis compañeras o yo, intentamos darles pautas que les puedan servir para solventar los problemas de relación y convivencia que se presentan, sobre todo, en la época de la adolescencia.

 

Hasta aquí todo bien. Pero esta semana, he dado dos charlas sobre las normas y los límites, una estaba destinada a los padres de niños en edad infantil, es decir, de entre 3 y 5 años. La otra era para padres de adolescentes. Debido a la vida tan estresada que llevamos habitualmente y la cantidad de cosas que tenemos que hacer, es complicado que algunos padres saquen tiempo para asistir a las charlas que se organizan en los colegios e institutos. Tanto por parte de los padres como de la sociedad en general existe una visión bastante negativa con respecto a la adolescencia, podemos oír comentarios sobre su falta de respeto, que no hacen caso de las normas que se les ponen en casa, que se saltan los límites, que hacen lo que les da la gana… La convivencia es cada más difícil porque parece que en las casas se establecen luchas de poder, guerras entre padres e hijos. Que, últimamente, parecen que ganan los hijos adolescentes y que me da la sensación que los padres no analizan lo que está pasando realmente.

 

Siempre he pensado que detrás de todo mal comportamiento de un adolescente hay un mensaje oculto de los hijos hacia los padres y, por extensión, al resto de la sociedad. El otro día comprendí que tenía razón, y que el mensaje que quieren transmitirnos y sobre todo transmitirles a sus padres, es que les hacemos poco caso cuando se portan bien, ignoramos su comportamiento bueno, sus buenos modales, nunca les decimos que estamos orgullosos de ellos, que nos gusta como hacen las cosas, que les queremos… tan sólo nos limitamos a criticar la parte mala, un mal comportamiento, nos quejamos y chillamos cuando se saltan las normas pero no les decimos que está bien hecho cuando sí las cumplen. Nos quejamos cuando llegan tarde, pero nos olvidamos de darles las gracias cuando llegan a su hora o cuando, incluso llegan antes de tiempo. Todo esto tiene sus consecuencias, y estamos viendo las negativas, porque sólo queremos ver esa parte.

 

Estos días esto me ha quedado más claro, cuando he podido dar las charlas y me fijé claramente en la cantidad de gente que asistía a las mismas. Mientras que los padres y madres de niños en edad infantil eran casi 50 los asistentes, en la sesión que correspondió al instituto tan sólo eran 11. ¿Qué es lo que ocurre? ¿Dejamos de preocuparnos por la educación de los hijos llegados a una determinada edad? Pero entonces, ¿por qué nos quejamos tanto de su comportamiento?

 

Una madre del AMPA del Instituto al que fui, me estuvo contando que ya no sabían qué hacer para que la gente asistiera a las charlas sobre educación, a las reuniones del AMPA, los profesores tienen problemas para que los padres asistan a las tutorías de sus hijos… Han puesto las charlas por las tardes, por las mañanas, los sábados, han mandado las cartas por correo, se las han llevado sus hijos, les han llamado por teléfono… pero ni siquiera así son capaces de que la gente asista a las reuniones, “siempre vamos los mismos”. Dejaremos un momento para la reflexión y si alguna persona sabe como conseguir que se impliquen los padres y madres de los adolescentes en la educación de sus hijos, será bien recibida. Pensemos. Quizás los chavales de hoy en día tan sólo quieren que se les reconozcan sus logros, sus batallas ganadas por el buen camino, su mejora en el rendimiento ya sea escolar o laboral… en definitiva, quizás tan sólo estén llamando nuestra atención, o mejor dicho, la atención de sus padres.

 

* Ruth Fernández es psicóloga

La Fiesta del Cordero

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Sultana Mouchad / Cuarenta días después del mes de Ramadán se celebra el Aid al Adha (fiesta del sacrificio) o Aid al Kebir (fiesta grande). Es la celebración más importante del calendario islámico, que conmemora el sacrificio que ofrendó Abraham después de que Dios le ordenara sacrificar un cordero en lugar de su hijo.

Durante la fiesta del cordero se reencuentran los familiares, amigos, vecinos; los niños se ponen muy contentos pues estrenan ropa y reciben regalos, se degustan los pinchos del sacrificio con pasteles y té con hierbabuena.

En Marruecos, cada familia tiene en casa su propio cordero y el día de la fiesta va el carnicero de casa en casa sacrificando a los animales. Es un día de trabajo intenso para los carniceros. Algunas familias hacen la matanza del cordero con la ayuda de todos los hijos o parientes masculinos.

Una característica importante de la fiesta es compartir la comida con aquellas familias que no tienen cordero y que durante el año no pueden comer carne habitualmente.

Básicamente es un día para compartir, para celebrar en familia y hacer regalos a los niños.

En España es bastante diferente. Por una parte, aquí puede que el día de la fiesta del cordero (que se define por el calendario lunar) sea un día laboral, por lo que puede ser difícil reunirse. El cordero se compra en alguna carnicería islámica, formándose largas colas de compradores. Y el animal se sacrifica en los mataderos y no en el lugar donde se compra.

La gente se reúne a celebrarlo con la familia o con amigos, porque la familia está en el país de origen. Muchas personas que no tienen familia aquí, o están solas, no hacen la celebración y pasan el día como otro cualquiera.